Un estado fallido

Cuando los estados han fracasado en el cumplimiento de políticas públicas a través de los gobiernos de turno, restando a estos legitimidad, gobernabilidad y desarrollo, estamos ante un colapso de la institucionalidad y por ende la pérdida de credibilidad y liderazgo por parte de sus mandatarios.

Hay algunas causas que configuran el fracaso estatal, por ejemplo: 1) La incapacidad del Estado para proteger a sus habitantes porque perdieron el monopolio del uso legítimo de la fuerza; o quizá, lo han tomado bandas delictivas para oprimir o aterrorizar a los ciudadanos; realidad que la vivimos en todo el territorio ecuatoriano. 2) La escaza o nula capacidad para entregar a sus habitantes los servicios básicos de salud, educación, seguridad y trabajo; necesidades que están ausentes en mas del 60% de ecuatorianos; y, 3) La ausencia de la institucionalidad del Estado, léase: ad intra (frente a sus ciudadanos), y ad extra (más allá de sus fronteras). La última encuesta publicada refleja la pésima aceptación de los ecuatorianos a las funciones del estado.   

Cuando el estado ha fracasado en estos elementales cuidados que inciden en la calidad de vida de sus habitantes, estamos frente a un “estado fallido”, pues no tiene las respuestas inmediatas para entregar: seguridad, bienestar social, empleo, salud, educación; es decir, una vida digna para todos sus habitantes. Frente a esta cruda realidad, solo nos queda esperar una explosión social o la decisión de pueblo de reivindicar sus derechos a través de la unidad popular; para que esto suceda les deseamos: …buen viento …y buena mar.

Lenin Paladines Salvador                           

leninbpaladines@hotmail.com

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