En la década de los 90’s, se popularizó la película «The Truman Show», en la actualidad considerado un filme de culto, en el que se muestra a un hombre que es grabado y monitoreado las 24 horas del día y esto transmitido en televisión abierta, lo cual fue llevado a ´realitys´ que captaron la atención de millones a nivel mundial, pese a ser un contenido vacío, carente de argumento y muchas veces grosero.
Adentrados en la campaña electoral, una práctica «típica» de quienes han postulado para las distintas dignidades, ha sido mostrarse en su día a día para que la comunidad conozca a granel sus andares y tropiezos, desde su tipo de desayuno hasta sus hobbies.
Sin embargo, que tan positivo resulta está práctica en medio de la crisis que atraviesa nuestra provincia, ¿Es realmente necesario este nivel de exposición?
Asombra la audacia al exponerse en las distintas plataformas con un contenido vacío y muy limitado de ideas, para lo que realmente debe representar las aspiraciones de un o una representante de altura, a las y los ciudadanos: ¿Realmente nos sirve lo que nos muestran? O la estrategia es copia y calco del show de Truman, a tal punto de centrar la atención en la superficialidad de sus acciones con guiones fingidos y carentes de sustento que permita construir propuestas.
Mientras algunos abusan de la vanidad sin la más mínima intención de autorefutarse, una suerte de sábelo todos, otros han desarrollado un potencial de revictimización a tal punto que prometen revancha, discursos de persuasión obligada y violenta, nada más característico y tradicional de nuestra golpeada provincia.
Como ciudadanos, es importante y necesario conocer las competencias que otorga el Cootad y desde ahí entender que la instauración de políticas públicas y ordenanzas son el camino, que de manera indiscutible, la academia y la investigación son el instrumento que realmente permitirá un conocimiento profundo de la problemática que se pretende cambiar.
Es momento de apagar las pantallas que nos inundan de esos show de Truman y volver la mirada a los perfiles académicos, a las propuestas nacidas desde el aporte local en los ámbitos de ciencia, investigación y cultura que son los fuertes de nuestra ciudad y permitir que por primera vez la solvencia intelectual supere a la ciencia ficción electoral que se ha tomado las redes.
Luis Guillermo Samaniego Namicela