Quiero ser el Grinch y robarme la Navidad

Aunque por el clima de algunos días, especialmente en la noche, podríamos pensar que estamos dentro de un copo de nieve, no somos Villaquién; pero, como en el cuento, el verdadero significado de la Navidad se está perdiendo.

Y aunque no me disfrazaré de Santa Claus y no tengo un perro para disfrazarlo de reno (podría disfrazar a mi gato), si me gustaría salir y robarme la Navidad, esa fiesta irresponsable que muchos pretenden vivir.

Me gustaría robarme las llaves de los conductores imprudentes, que por estar borrachos o simplemente por irresponsabilidad, causarán accidentes. Aun mejor, robarme el licor de las fiestas clandestinas (cada quien hace con su vida lo que quiera, pero hay que evitar las aglomeraciones), robarme los abrazos y las conversaciones sin distanciamiento (aunque yo también los extrañe, el evitarlo, puede evitar contagios y salvar vidas), no me robaría los regalos, pero si la irresponsabilidad al momento de adquirirlos y finalmente, en vez de salvar el trineo de regalos al final de la noche, les llenaría a todos de mascarillas, alcohol y un manual de cómo usarlos, pues al parecer alguien se adelantó y se robó la responsabilidad de cuidarnos.

Que esta navidad, tenga un verdadero sentido y que las superficialidades no terminen haciendo que sea la última, y que, si no podemos estar juntos, sea por responsabilidad, no por olvido

¡Feliz Navidad!

Santiago Ochoa Moreno

santiago_ochoa_2008@hotmail.com