¿Quién te dijo que ser abogado es fácil?  

La profesión de abogado es una de las más nobles que puedan existir en la sociedad, nace como una necesidad humana de poner en orden la vida en sociedad a través de la creación de normas legales,  somos los arquitectos de la equidad, defensores de los derechos y guardianes de la verdad, el abogado no solo domina las leyes sino que también demuestra empatía y atención a cada caso es alguien que con paciencia y pericia guía a sus clientes en los momentos difíciles brindando no solo soluciones legales sino confianza y apoyo, es por ello que es menester en este día  felicitar a todos los abogados que hacemos de nuestra noble profesión una disciplina en el arte de transformar la justicia en realidad y defender lo que otros temen perder.

Ser abogado no es solo estudiar leyes, sino también afrontar los juicios paralelos que se crean fuera de un escenario jurisdiccional donde somos juzgados por asumir una defensa de alguna persona que es condenado por la sociedad, y a veces criticados por ganar lo que creen que no se merece, como litigantes conocemos que detrás de cada caso existen desvelos, llamadas a media noche, la lucha constante por la justicia, audiencias que no obtienen el resultado que uno espera y silencio que solo uno como abogado entiende, pues no siempre somos aplaudidos y que la justicia a veces no se reconoce pese a que dejamos todo de nosotros en las salas de audiencias, pero también somos admirados en silencio porque solo quien se mantiene firme aún con el dedo de todos apuntados demostramos que no estamos hechos de miedo sino de propósitos, cuando todos nos juzgan es preciso recordar que el ruido nunca  viene de quien está por encima sino de aquel de aquellos que nos juzgan y que nos quedan observando.    

Hoy tenemos la majestuosa oportunidad de celebrar un aniversario más siendo abogado y pudiendo servir a la sociedad desde varios ámbitos desde los cuales nos desempeñamos, el profesor Eduardo Juan Couture, en los mandamientos del abogado en su número X, nos dice: “Ama tu profesión”. Trata de considerar la abogacía de tal manera que el día que tu hijo te pida un consejo sobre su destino, consideres un honor para ti proponerle que sea abogado”.

“La defensa no descansa”.

Luis Tapia

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