Problemas de salud mental: Un silencio que hace mucho ruido

En la actualidad, un gran número de personas enfrentan problemas de salud mental, seres que a diario luchan por encontrar un lugar en un rompecabezas emocional que, en incontables ocasiones, les hace pensar que esa pieza única que son, debe ser cambiada o moldeada como una horma preestablecida para encajar en el sistema social imperfecto en que bregamos. Los problemas de salud mental son una caída libre, silenciosa para la sociedad, pero es un estruendo ensordecedor para quienes viven esa realidad.

Esta situación está trayendo como consecuencia adultos, niños y jóvenes con depresión, crisis emocionales profundas e incluso cuadros de intentos de suicidios. La problemática se agrava porque la mayoría, pero sobre todo la juventud se ha sumergido en un estanque de esquemas y patrones impuestos por una sociedad en decadencia de valores, que da más crédito a lo superficial y material, desplazando lo esencial y espiritual, verdaderos baluartes de fortaleza esperanza y resiliencia, únicos pilares esenciales que, en la práctica, sostiene el alma en las peores crisis y batallas.

Este análisis sobre la salud mental no está enmarcado en una perspectiva clínica o psicológica, sino es un grito de reflexión sobre el papel que debe desempeñar la familia, la sociedad, el gobierno, la educación, y la religión en la formación integral del ser humano. Es meditar en la imperante necesidad de que en todos los campos del aprendizaje y sobre todo en el hogar se retome la enseñanza del temor de Dios, los valores que fueron puestos en la biblia, que desde una perspectiva cristiana son principios de sabiduría que actúan como una guía de vida para el bienestar presente y futuro de la humanidad.

Las dificultades emocionales requieren atención profesional, pero sobre todo necesitan más cuidado, más empatía, más amor al prójimo. En conclusión, se necesita más de Dios en la vida personal y social para construir una sociedad más humana y virtuosa que logre romper el silencio del desequilibrio psicológico para hacer la diferencia entre la desesperanza y la construcción de una vida plena en favor de quienes viven esta verdad; sin olvidar que algún momento todos podemos se parte de esta realidad.

Geovanny Patiño Valdivieso

gepavaldi78@hotmail.com

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