La autoridad ambiental nacional, las demás instituciones acreditadas como autoridad ambiental de aplicación responsable, pero sobre todo la ciudadanía en general, nos enfrentamos a grandes retos a cumplir el presente año.
A nivel nacional, resulta imperante la promulgación y aplicación de una nueva ley de recursos hídricos, misma que deberá contener insumos para gestionar el agua y los bosques de manera técnica y socialmente acertada.
Ante la evidente contaminación del agua, es apremiante aunar esfuerzos interinstitucionales para reducir las grandes descargas de aguas servidas, cuyos principales componentes son coliformes fecales, metales pesados, grasas, aceites, sustancias jabonosas, etc., y cuyo destino final son los ríos que atraviesan ciudades como Quito, Guayaquil y Loja.
Implementar estrategias nacionales y subnacionales que permitan orientar, organizar y articular acciones para cumplir compromisos internacionales de cambio climático; con ello, promover procesos de obtención de recursos económicos de diversos fondos, creados en el Mundo, con la finalidad de reducir emisiones de gases de efecto invernadero.
Es fundamental que se generen políticas públicas aplicables a escala provincial y cantonal, para controlar la tala indiscriminada de bosques, considerando que en Ecuador la causa principal de deforestación corresponde a la expansión de la frontera agropecuaria.
El reto más importante radica en generar conciencia ambiental en las personas y en promulgar el bien común.
Benjamín Ludeña G.
benjamin.ludena@gmail.com