En su libro Encuentra tu persona vitamina, Marian Rojas Estapé, plantea una pregunta fundamental: ¿Por qué algunas personas nos causan sufrimiento mientras otras nos reconfortan? A través de su experiencia clínica, la autora nos ofrece valiosas respuestas.
Una de las claves que destaca es que las personas tóxicas a menudo arrastran traumas no superados de su infancia o enfrentan situaciones difíciles sin saber cómo manejarlas. Estas personas pueden afectar profundamente nuestra vida y bienestar, por lo que es crucial estar atentos a ciertas señales.
Para iniciar el comportamiento de una persona tóxica puede ser inestable, celoso, paranoico o neurótico, también ser hábil en detectar nuestros puntos débiles y usarlos en su beneficio. Por esto debemos proteger nuestro mundo interior y establecer límites. También tienden a juzgar de forma rotunda, y sus comentarios son agresivos y malintencionados. Si nos sentimos incómodos o vulnerables a su lado, es una señal de alerta que no debemos ignorar.
Por otro lado, las personas vitamina son un bálsamo para el alma. Nos escuchan atentamente, sin juzgar, y nos acompañan en los momentos difíciles. Su presencia nos anima y nos inspira a sacar lo mejor de nosotros mismos. Son generosas y agradecidas, haciéndonos sentir valorados y protegidos.
Todos debemos ser conscientes de cómo afectamos a los demás. Evitar comportamientos tóxicos y esforzarnos por ser personas vitamina, así, crearemos mejores relaciones de todo tipo.
Santiago Ochoa Moreno
wsochoa@utpl.edu.ec