
¿Qué implica que un presidente decrete muerte cruzada? Implica que gobernará por seis meses mediante decretos; la Corte Constitucional debe aprobar y será la encargada de revisar los mismos para asegurar que no se quebrante la constitución.
El CNE por su parte en siete días debe convocar a elecciones presidenciales y legislativas. Muchos se preguntarán y qué pasa con los asambleístas destituidos; “aquí es en donde viene lo bueno” podrán postular sus candidaturas para la reelección hasta el 2025.
Ya se siente una “calentura política” suenan nombres de legisladores a la presidencia, otros se apuntan a una curul, hasta ex autoridades locales ya se quieren “subir al bote de la asamblea”
Lo cierto es que, analizando las tiendas políticas que se han mantenido en la palestra pública, la mayoría no cuentan con credibilidad, en otras se ve sus intereses partidistas y otras simplemente debilitadas.
El Social Cristianismo ha perdido fuerza, debilitados en las elecciones del pasado 5 de febrero, a esto se suma los desacuerdos y retiros que los dejaron mal parados dentro de la asamblea. Su participación política en la nueva contienda electoral no le alcanzaría para levantarse.
La Izquierda democrática no cuenta con un referente, su última participación electoral fue de arrastre.
Revolución Ciudadana, fortalecido en las últimas elecciones seccionales, con representantes en las provincias y ciudades más grandes del país. Se ve presidenciable y con una posible mayoría.
Los gobiernistas CREO, sin posibilidad alguna por su desgaste y poca aprobación ciudadana, su representación para el ejecutivo y legislativo me atrevería a decir que será casi nula.
Pachacutik fraccionada, con pugnas de poder internas, con presuntos actos de corrupción y escándalos públicos de sus líderes.
La sorpresa puede venir de las organizaciones sociales, actores políticos ciudadanos y movimientos políticos de los que nadie habla, de los que no aparecen.
Johanna Moreno Aveiga
johannamorenoaveiga@gmail.com