Minería, sinónimo de muerte y pobreza

En los últimos meses la discusión en el país ya no es el daño que causa la minería, ahora la discusión es si es o no legal. Aquí radica otro engaño más con el que se lleva a cabo la convivencia social, distorsionada y manipulada y violentada.

Uno de los pilares con que nos engañan que la minería es buena, es que los gigantescos hoyos que dejan en las montañas, serán tapados después del proceso de extracción. Es evidente que pagan por un mineral y se llevan cuatro o cinco.

Apocalípticamente, el 62 por ciento del territorio nacional está concesionado a las mineras. Quienes son devotos deben saber que incluso el santuario de El Cisne se encuentra dentro de una concesión transnacional minera. En definitiva, la minería no respeta ni el credo ni la salud de las personas, solo escarba, desertifica y mata.

Una de las grandes mentiras de la minería es que nos va a sacar de la crisis y la pobreza. En realidad, la minería está presente desde tiempos de la colonia y a pesar de las montañas de oro que se han extraído, nuestro país sigue sumido en la pobreza y en la ignorancia.

Las transnacionales se llevan nuestros minerales a precio de gallina enferma y a cambio nos dejan solamente contaminación, tragedia y muerte. Nuestras montañas y nuestra tierra no saben si la minería es legal o ilegal, solo sienten que son envenenadas, que son contaminadas y que seguramente en muchas decenas de años, no volverán a producir ni siquiera yerba mala.

Deberíamos hacer una gran cruzada por la vida a nivel nacional en contra de este engaño de la muerte que es la minería para al menos dejar a nuestros hijos un hábitat algo saludable.

Hever Sánchez M.

@Hever_Sanchez_M

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