Mañana se cumple el Bicentenario del Natalicio de un preclaro hijo de esta Loja “que ha sido la madre fecunda de hombres ilustres”, como el Dr. Miguel Riofrío. Nacido el 7 de septiembre de 1822 y muere en Lima (Perú) el 11 de octubre de 1879.
Su contribución es valiosa y recomendable en el campo político y de servicio a la República. Fue Secretario de Legación en Bogotá y actuó como Encargado de Negocios. Concurrió al congreso de 1856 como diputado por Loja. Desempeñó el cargo de Ministro Plenipotenciario en el Perú. Como director y redactor de varios periódicos, fue severísimo sensor y acusador enérgico de los desafueros y extravíos del poder. Por eso García Moreno lo desterró al Perú.
Llama a ejemplo su faz de político capaz, patriota, honorable e inclaudicable, contraria a la de algunos de hoy que, moviendo la cintura de izquierda a derecha, con pactos y componendas están provocando, según fuertes rumores, la narcopolítica.
Miguel Riofrío que también nació con aptitudes literarias, escribe en 1863 “La emancipada” la primera novela ecuatoriana escrita durante la República. Su argumento, rebelión total contra la sociedad y el medio, clamor por la libertad y batalla por la humanización de la vida. Los personajes Rosaura y Eduardo pueden ser reales. Riofrío se personificó como el joven Eduardo y escribió la experiencia de su primer amor. La escritora guayaquileña Clara Medina, al recordar los 200 años del natalicio de Miguel Riofrío y luego de un análisis de la novela, termina sugiriendo “En el aniversario de Riofrío vale la pena leer La emancipada”. Cuya difusión debería ser tarea nacional.
Sin poder ser más explícitos, hemos cedido al sentimiento de fortalecer nuestra historia, haciendo justicia al hombre de méritos en el Bicentenario de su Natalicio. Quienes se han acordado de rescatar esta fecha ¡Felicitaciones! Los que no, ¡Qué pena!
Adolfo Coronel Illescas