Estamos en la aurora del 2023. Aún nuestros labios repiten los múltiples saludos de Feliz Año que dimos a nuestros familiares y amigos. Aún nuestros brazos sienten el calor, lleno de ternura y aprecio que llegó hasta nuestro corazón, cuando nos confundimos en el abrazo que dio la bienvenida al nuevo año.
Con las últimas cenizas que se llevó el viento, quemamos todo lo que, del año 2022, consideramos negativo y que, dicha sea la verdad, había mucho que quemar para olvidar y empezar a soñar en un futuro que sea mejor para todos. Y, soñar no cuesta nada…veamos:
Queremos que en el 2023 todos los niños del país disfruten de una sana alimentación, que no haya desnutrición y que sus enfermedades sean atendidas con la celeridad que el caso amerita, y que reciban de manera oportuna los medicamentos que necesitan.
Queremos que, en los centros educativos de todo el país, cualquiera sea su modalidad, prime el respeto entre maestros y alumnos y que, entre compañeros de aula o de institución, se destierre por completo el acoso escolar que tanto daño ocasiona a quienes lo sufren. No queremos ver riñas callejeras entre alumnos: cualquier discrepancia debe solucionarse con el diálogo oportuno y sensato.
Queremos que haya un entendimiento patriótico y sincero entre los que hacen los poderes del Estado; que todos trabajen por el bienestar del pueblo ecuatoriano que los eligió. Que desaparezca esa oposición irracional y burda que está atentando contra la estabilidad democrática de la Patria.
Queremos que llegue la racionalidad a aquellos sectores de ecuatorianos que han hecho del narcotráfico y la delincuencia organizada su modus vivendi. El pueblo necesita vivir y trabajar en paz.
Queremos que en nuestros hogares reine la paz, la armonía y el amor para generar sociedades basadas en la comprensión y el respeto, y que en todos los hogares haya un trabajo sostenible para que no haya pobreza ni miseria.
La lista de lo que queremos puede ser interminable; pero, para que todo ocurra, los actores principales del cambio, somos nosotros. FELIZ AÑO 2023.
Darío Granda Astudillo
dargranda@gmail.com