Libre ingreso a la universidad

Recuerdo que en la década de los 90´s se defendía el libre ingreso a las Universidades como una conquista estudiantil del movimiento de Córdoba, ciudad argentina, que lideró cambios trascendentales en la educación superior latinoamericana.

Pero veinte años después, las propias instituciones de educación superior, lideradas por los defensores de ese libre ingreso durante su vida estudiantil, como asambleístas o miembros de los organismos de educación superior consideraron que debe existir un sistema de admisión y aprobaron una Ley Orgánica de Educación Superior que entre otras cosas, enterraba las conquistas estudiantiles que defendieron cuando estudiantes y estipularon que “El ingreso a las instituciones de educación superior públicas se regula a través del Sistema de Nivelación y Admisión, para todos los y las aspirantes. El sistema se rige por los principios de méritos, igualdad de oportunidades y libertad de elección de carrera o carreras e institución”.

Más de diez años de vigencia de la Ley y aún no se perfecciona el sistema de nivelación y admisión, lo único que se consiguió, es la prueba de ingreso en el que se evalúan contenidos que jamás les enseñan a los alumnos en secundaria y menos aún les sirve en las carreras que ellos optan.

Soy defensor de la educación pública y del libre ingreso, porque considero que la ciencia es universal y la asimilación de ésta no depende de cuánto se paga de matrícula o si se lo aprende en el extranjero. 

Todos sin ninguna distinción deberían ingresar a una Universidad, lograr su profesionalización y contribuir al desarrollo de la sociedad.

Manuel Salinas Ordóñez

masalord@hotmail.com

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