Las elecciones seccionales 2023 vienen cargadas de curiosidades

Hay alrededor de 160 aspirantes para 11 curules en el Cabildo. Dueños de casa, generosos con todos los candidatos. Las ofertas van y vienen.

En ciertos domicilios de la urbe se da cabida a la publicidad de más de un candidato.
En ciertos domicilios de la urbe se da cabida a la publicidad de más de un candidato.

Las elecciones seccionales 2023 están a la vuelta de la esquina y con ello sube la tensión de los candidatos a prefectos, alcaldes, miembros de los gobiernos parroquiales y también de aquellos que quieren sentarse en las curules del quinto poder del Estado: el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs). Es en este vaivén democrático que también hay espacios para las curiosidades, de todo color y número, originadas por quienes ansían ser autoridades durante los cuatro años siguientes.

El escenario electoral lojano

En la provincia de Loja está habilitados para ejercer su derecho al voto un total de 401.925 electores, de ellos 198.665 son hombres y 203.260, mujeres, que sufragarán en 209 recintos, distribuidos a lo largo y ancho de los 16 cantones lojanos.

Y como en el cantón Loja lo que más sobra es voluntad y sacrificio, 15 lojanos aspiran sentarse en el sillón de Mercadillo y desde allí trabajar por las seis parroquias urbanas y las 13 rurales. A ellos se suman alrededor de 160 candidatos que buscan ocupar una de las 11 curules en disputa: nueve concejales urbanos y dos rurales. Ellos están pensando ya en las cuatro sesiones mensuales y los más de dos mil dólares de sueldo que, en este tiempo donde el trabajo sube por las gradas y el desempleo por ascensor, caen como anillo al dedo.

Claro está que, como “no hay cama para tanta gente”, algunos de ellos saben que no ganarán, ven de lejos esos “verdes”, aunque su premio consuelo dicen es darse un bañito de popularidad, a ver cómo les va después de dos años y capaz les sonríe la suerte y van a Quito, a la Asamblea, para convertirse mejor en padres de la Patria. 

Van por la reelección

Son contados los concejales que, cumpliendo su palabra de un inicio, decidieron no ir por la reelección y siguieron en sus curules legislando y fiscalizando, Dicen ser partidarios de la alternabilidad. Hablamos de Patricio Lozano, Pablo Burneo Ramón, Ramiro Palacios Cueva, Karina González Loján y el ‘vice’, Daniel Delgado, pero otros sí quieren seguir “sacrificándose” por el cantón Loja, pero desde una dignidad más alta: Ligia Rodríguez y Nixon Granda, que le apuestan por la alcaldía; Darío Loja, por la prefectura. Santiago Erráez y Adalber Gaona no piden más y cruzan los dedos para seguir de ediles cuatro años más.

Un hecho sui géneris se da esta vez con la alcaldesa, Patricia Picoíta Astudillo, y es que quiere legar el cargo, vía urnas, a su hijo Bryan Cango Picoíta, a quien lo apoya y hasta lo promociona junto a su figura de autoridad, pese a que el CNE ha dicho que eso no se puede, pero, al parecer, el amor por Loja puede más que una prohibición.

También hay gente que regresa a la arena política como Rodrigo Vivar Bermeo, el exprefecto provincial que ahora se contenta con una concejalía; el exedil Fredy Altamirano, a la alcaldía; Jorge Reyes Jaramillo, que quiere volver a la alcaldía; José Bolívar Castillo, varias veces burgomaestre y un período de esos que no completó por una revocatoria, también sueña con regresar al Municipio; el exconcejal y excandidato a alcalde, Franco Quezada también corre por la alcaldía, al igual que el exedil y excandidato a alcalde, Patricio Valdivieso Espinosa.   También se ve allí a rostros nuevos como César ‘Cheche’ Guerrero, Vanessa Vinces, Jhonatan Calva, Juan Carlos Torres, entre otros.

A quedar bien con todos

Los candidatos, aparte de las redes sociales, televisoras, radioemisoras y diarios, buscan balcones y terrazas de domicilios para exhibir su figura. Allí con la mejor sonrisa posan para captar la voluntad del elector lojano. Para ello se valen de la amistad del dueño de casa para colgar su retrato y este, “como buen samaritano”, da “posada” al aspirante, total, dice, son pocos días los que lo verá allí. Pero no solo recibe a uno, sino a varios, y de pronto su residencia la convierte en vitrina de todos. Es que quiere quedar bien con “todititicos”, quien sabe si uno de ellos pega y viene como recompensa un “camellito”. ¿Pilas, no?

Varias papeletas

Para esta elección se ha dicho que como hay varias papeletas: ocho en total, el sufragio en las diversas juntas tardará más de lo debido y que, por tanto, el escrutinio se extenderá varias horas. Los que desde ya están sufriendo son los miembros de las Juntas Receptoras del Voto (JRV) que deberán estar hasta cerca de la medianoche, eso si no hay apagón.

Ellos deben ir o ir, so pena de recibir una multa equivalente a un 15% de un salario básico unificado que, en esta crisis, resulta devastador al pobre y escuálido bolsillo. Claro al que va el generoso CNE le cancelará 40 dolaritos, pero ello no incluye el “lonch” que deberá buscarse como quiera o volver a los recordados sánduches de la “década ganada”.

En fin, hasta que llegue el día cero: domingo 5 de febrero de 2023, los candidatos queman los últimos cartuchos. Para ello se valen de todo lo que está a su alcance: marchas, plantones, pitos, tambores, discursos, ofertas, las fotografías con el pueblo, el apretón de manos, los abrazos, y la amplia sonrisa que no falta.

También están los altavoces que pregonan las canciones, cuyos ritmos tomados de los originales, dan cuenta de las fortalezas del aspirante a un cargo de elección popular, siempre martillando y subrayando la honradez, el trabajo y el combate a la corrupción, que han sido también objeto de los memes que, con gran capacidad de imaginación, con tanta oferta presentada, la pintan a Loja como sacada de una cinta de ciencia ficción o, al menos, del año 2100.

Vivan los cierres de campaña

Y como todo está para expirar.  Ciertos candidatos adelantan ya sus cierres de campaña, donde ofrecen en escena a los mejores músicos, ecuatorianos deben ser por mandato del CNE, los más almibarados discursos, cargados todos ellos de ofertas de muchas obras que ponen a soñar a los electores que esperan esta vez no ser engañados por quienes serán favorecidos por el voto popular. ¿Les cree usted, estimado lector? 

PARA SABER

En la provincia de Loja está habilitados para ejercer su derecho al voto un total de 401.925 personas.

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