Se cumplió en el establecimiento fiscomisional la proclamación de la abanderada , portaestandartes y escoltas de honor, así como el juramento a la Bandera.

La Unidad Educativa Fiscomisional (UEF) La Dolorosa, jornada nocturna intensiva, de la ciudad de Loja, el último jueves, 30 de octubre de 2025, realizó el acto de proclamación del abanderado, portaestandartes y escoltas de honor, período 2025-2026, así como el juramento a la Bandera.
Ingreso de los alumnos
El evento cívico, realizado desde las 19:00, en los patios del establecimiento, fue presidido por el rector de la Unidad, padre Néstor Alcívar Chávez Manzanilla.
El programa inició con el ingreso de los estudiantes, entrada de la abanderada, portaestandartes y escoltas de honor. El rector, sacerdote Néstor Alcívar Chávez Manzanilla, destacó el evento, así como la dedicación y el esfuerzo académico de los alumnos que se hicieron acreedores a las diferentes dignidades.
Tras la lectura del acta de proclamación, hubo la colocación de insignias, medallas y entrega de diplomas por parte de autoridades, directivos y docentes de la institución.
En el período 2025-2026, Arasely Estefanía Chuindia Guaillas fue designada abanderada del Pabellón Nacional; portaestandarte de la Ciudad, José Luis Capa Cuenca; y portaestandarte del Plantel, Jhomaira Nikol Curimilma Rivera. Cada uno cuentan con sus escoltas de honor.
Una lucha diaria
Kleber Vinicio Macas Vargas, del noveno año de Básica Superior, paralelo A, en la exaltación a la Bandera, dijo que los estudiantes de tercero de bachillerato tienen el honor de jurar al tricolor nacional y con ello “renovamos en nuestros corazones el patriotismo y la lucha diaria, la promesa de defender desde nuestras trincheras a este digno símbolo de cada ecuatoriano”.
Luego del juramento individual de los alumnos del segundo y tercer cursos de Bachillerato General Unificado y la cobijada, intervino la abanderada del Pabellón Nacional, de la jornada nocturna, Arasely Estefanía Chuindia Guaillas, quien manifestó ser un día cargado de emoción, gratitud profunda y el más sincero orgullo.
“La bandera que hoy se posa sobre mis hombros no es solo un símbolo patrio, sino la prueba viva que somos capaces de alcanzar nuestros sueños. Recibirte hoy, amada bandera, es más que un honor, es la confirmación de una promesa cumplida, la recompensa a muchas noches que tuve que cambiar el sueño por un libro, el descanso por la clase o el ocio por el trabajo”, dijo la mejor estudiante.
Deseos de superación
Acotó que para los estudiantes de la jornada nocturna intensiva el compromiso tiene un significado aún más especial, porque representan a aquellos que, después de un largo día de trabajo, llegan al colegio, tal vez cansados, pero con la mente clara y el corazón con deseo de superarse.
- VOZ
Estudiar de noche es creer, con fe inquebrantable, que el futuro siempre se puede construir, aunque el camino sea difícil”,
Arasely Estefanía Chuindia Guaillas, abanderada del Pabellón Nacional.
- PIE DE FOTO
El acto cívico se cumplió en los patios del establecimiento, mediante una programación especial.