
Tengo 15 años y a mi corta edad quiero conocer el mundo, al igual que muchos jóvenes de mi edad estoy lleno de iniciativas que buscan llevar una visión más fresca con miradas innovadoras hacia un mejor futuro, pero ¿cómo vamos a conseguirlo? si cuando hablamos no nos ven con seriedad, nos ven como personas inexpertas, que no saben de lo que hablan, que solo se guían por sueños sin un plan de aterrizaje; sin embargo, yo siempre he creído que el deber de los más experimentados puede conjugarse con las ideas disruptivas que los jóvenes proponemos, esa es la verdadera transformación social, el que todos los integrantes que conforman una comunidad trabajen de una manera mancomunada en la ejecución de proyectos efectivos, sostenibles, eco amigables y sustentables, dejando de lado egoísmos e intereses personales tanto como los prejuicios de la edad; quien más que los jóvenes para decidir la patria que quieren para su futuro; porque no somos conformistas sociales, apelamos al derecho de nuestra participación ciudadana para la construcción de una verdadera democracia.
¿Cuál es la patria que queremos? Queremos una patria libre, llena de oportunidades, queremos una patria que se construya en base a información positiva, queremos una patria sin corrupción, sin violencia, sin odios ni rencores que lo único que provocan es estancamiento y destrucción. Auguro días mejores para mi patria con una sana convivencia social.
Nicolay Emanuel Paredes Carrión