
Leonardo T. Q., el martes 27 de febrero de 2024 quiso ‘alivianarse’ y contactó, en la calle, a una trabajadora sexual sin imaginar que ese servicio le iba a costar ‘un ojo de la cara’.
Ella lo llevó a un hostal, ubicado al norte de la localidad, en donde las ‘sexoservidoras’ tienen vía libre para ejercer esa actividad, a vista y paciencia de quienes por ahí transitan.
La trabajadora sexual sedujo al ciudadano sin imaginar que debajo de la cama estaba otra la que le bolsiqueó el pantalón y encontró mil dólares por la venta de una vaca.
La satisfacción del ciudadano acabó cuando se dio cuenta que le robaron y entró en pánico porque no sabía cómo iba a explicar a su esposa que le robaron los mil dólares.
CLAVE
El robo ocurrió la tarde del martes 27 de febrero de 2024.