Exautoridad se pregunta qué entidad asumirá la designación de funcionarios en caso de desaparecer el organismo.

El anuncio del asambleísta nacional Fernando Villavicencio Valencia, de realizar una consulta popular para preguntar a la ciudadanía ecuatoriana sobre si está a favor o en contra de eliminar al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs), genera reacciones en Loja. Exautoridades consultadas por HORA32 se muestran a favor de que esta entidad desaparezca, aunque hacen algunas observaciones.
Patricio Valdivieso Espinosa, abogado en libre ejercicio y también exconcejal del cantón Loja y expresidente del Tribunal Provincial Electoral de Loja, señala que por diferentes situaciones que se han dado, los ciudadanos «siempre ha estado con la idea de que el Cpccs no cumple ningún rol importante para el Estado». Expresa que de acuerdo a la Ley, este ente tiene 14 competencias pero, a su criterio, solo le interesa ejecutar los concursos de méritos y oposición para la designación de las autoridades de nivel jerárquico superior del país, como contralor, procurador, superintendentes, vocales del Consejo de la Judicatura… «Eso ha llevado a que el país entienda que es una institución, un organismo que no sirve absolutamente para ningún avance del desarrollo del país», asevera. Manifiesta que lo que ganaría la nación al eliminar es quitar del presupuesto del Estado «los sueldos innecesarios que estamos gastando en una burocracia que no le hace ningún bien al país».
Para él, si bien es favorable la desaparición del Cpccs, el inconveniente que considera que se presentaría luego de ello es acerca de qué entidad y cómo se elegirían a las autoridades de control. «Por lo tanto habría que discutirlo bien el momento de eliminarlo al Cpccs a quién le entregamos las facultades para que nombren contralor, procurador, superintendentes…», dice, y enfatiza que si estas funciones regresan a la Asamblea Nacional se habrá cometido un nuevo error.
Edison Padilla Lalangui, exdelegado provincial en Loja del Cpccs, tampoco está en contra de la eliminación del organismo. Precisa que de ser así decidido por la mayoría de ecuatorianos, las funciones que actualmente tiene el ente deben ser asumidas o reguladas por otras instituciones.
Aclara que el Cpccs es una de las entidades que conforman la cuarta función del Estado, que es la de Transparencia y Control Social, y que en un inicio, fue vista con buenos ojos porque se dijo que se fortalecería la democracia participativa y directa. No obstante, afirma que después de un tiempo, la ciudadanía se desencantó. Cita que la Ley de Participación Ciudadana tiene vacíos legales que hace que las decisiones o resoluciones de las personas que integran o participan en consejos consultivos, audiencias públicas, veedurías, observatorios, no sean vinculantes. Refiere que por ello se ha venido solicitando a la Asamblea Nacional que reforme la Ley.
Una debilidad que también tiene el Cpccs, a su criterio, es que carece de un poder coercitivo que permita sancionar incumplimientos de las instituciones.
PARA SABER
A más de la eliminación del Cpccs, la consulta popular de la que habla Fernando Villavicencio plantea preguntar a la ciudadanía si está a favor o en contra de la reducción del número de asambleístas y la conformación de un parlamento bicameral, así como la explotación minera en áreas de recarga hídrica.