El marketing electoral y ahora gubernamental difunden al actual régimen como el gobierno del encuentro. Hasta ahora no se materializa ningún tipo de encuentro puesto que nos hemos encontrado con todo menos con paz y seguridad ciudadana. Cada día, el país vive situaciones inverosímiles y últimamente una conmoción social que nuevamente hace que los sectores productivos se vean afectados por diferentes paralizaciones y tomas de vías.
Las manifestaciones sociales son un derecho para ser escuchados, así siempre lo concebiré, pero la toma de edificios, el impedimento para la prestación de servicios públicos y secuestro de personas, no será jamás un derecho, son pues, actos delictivos, tipificados y penalizados por el Código Orgánico Integral Penal y que como sociedad debemos rechazar.
Al mismo tiempo de rechazar los actos delincuenciales en manifestaciones sociales también debemos rechazar que el gobierno implemente políticas públicas que afecten a la economía de los sectores sociales menos favorecidos, por ello, la única opción es el diálogo, declinando posiciones de parte de los sectores manifestantes y del gobierno para encontrar soluciones pacíficas e inteligentes a la grave situación económica que vive nuestro país. Esperemos que se pueda encontrar un acuerdo satisfactorio a los intereses del Ecuador y no a los intereses de los dirigentes políticos.
Manuel Salinas Ordóñez
masalord@hotmail.com