Hacia el derecho a la música

El reciente nombramiento del maestro Gustavo Dudamel como director musical de la Ópera de París recuerda el proceso iniciado por educador José Antonio Abreu en el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. El Sistema, como frecuentemente se identifica, aspira a cambiar la sociedad a través de la música, que el derecho a las artes sea la vía para reducir la diferencias.

En Loja, el Sistema Integrado Filarmónico Infanto Juvenil (Sinfín) avanza en igual dirección. Lograr que la música sea un fundamento de una nueva ciudadanía donde todos participen, que las familias y las comunidades se involucren en esferas de diálogos que permitan vencer barreras y acotar distancias en los índices de calidad vida.

Una de las dimensiones que, poco a poco, gana espacio en las políticas educativas es la inclusión, que en el caso de Sinfin ocurre al abordar a los niños con necesidades educativas especiales para construir nuevos horizontes en un futuro diverso, inclusivo y creativo.

El maestro Abreu señaló que el impacto del Sistema ocurre en tres esferas: personal, familiar y comunitario. Los niños motivan cambios en los hogares al promover su dignidad y en la concienciación de las oportunidades que tienen como hombres y mujeres. El camino que se sigue en Loja abona a una educación integral que derive en vidas plenas para los adultos del mañana que son parte del colectivo con capacidades especiales. SINFIN abre una puerta para vencer la pobreza material y alcanzar una riqueza espiritual sobre la base de la solidaridad y la ética.

Abel Suing

arsuing@utpl.edu.ec

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