Habitantes afectados por el feroz incendio en Quilanga

Este incendio deja tras de sí un panorama desolador y ha afectado a numerosas familias.

Las péridas, para la mayoría, van más allá del aspecto aconómico.
Las péridas, para la mayoría, van más allá del aspecto aconómico.

El incendio forestal que azota a Quilanga desde el 23 de agosto continúa desatando devastación en las parroquias de San Antonio de las Aradas y Fundochamba, zonas eminentemente agrícolas reconocidas por producir uno de los mejores cafés de Ecuador y Latinoamérica.

Destrucción generalizada

Máximo Napoleón Jiménez, un agricultor de 70 años que ha vivido en la zona durante más de cinco décadas, perdió alrededor de 30 hectáreas de su finca. «El fuego convirtió en cenizas mi cafetal, y solo logré salvar a mis vacas y gallinas», expresó.

También recordó que hace cinco años otro incendio similar les arrebató a sus aves de corral. Máximo Jiménez atribuye estos desastres a la «ignorancia de la gente» que realiza quemas controladas sin las precauciones necesarias.

Máximo Napoleón Jiménez, hizo un llamado a las autoridades para que implementen sanciones severas.
Máximo Napoleón Jiménez, hizo un llamado a las autoridades para que implementen sanciones severas.

Rommel Merchán, propietario de la granja avícola “Don Miguel” desde 2016, sufrió la pérdida total de su propiedad debido al avance incontrolado del fuego. «El incendio arrasó con mi granja, incluyendo más de 10 hectáreas de plantaciones de café y alrededor de 5,000 pollos,».

Estima sus pérdidas en más de 50,000 dólares. A pesar de que en años anteriores había logrado controlar incendios similares, esta vez el desastre lo tomó por sorpresa. Con el apoyo del Gobierno Provincial de Loja, Merchán cavó “trincheras” para enterrar a los animales muertos y ha solicitado ayuda a BanEcuador con quien tiene una deuda pendiente.

Rommel Merchán, sus pérdidas superan los 50.000 dólares.
Rommel Merchán, sus pérdidas superan los 50.000 dólares.

José María Salinas Jaramillo, un agricultor que ganó el premio Taza Dorada en 2007 por el mejor café de Ecuador, perdió cerca del 80% de sus cultivos, incluyendo tres hectáreas y media de café de alta calidad, sistemas de riego, y otras infraestructuras vitales. «El impacto económico es terrible,» afirmó.

Además, señaló que su finca se maneja bajo principios agroecológicos y orgánicos, conservando vertientes y bosques nativos. Enfatizó la necesidad de reforestar la zona con especies nativas en lugar de eucaliptos y pinos, cuyas resinas contribuyen a la propagación del fuego.

José María Salinas Jaramillo, gracias a su cafetal, ha logrado competir y mantenerse entre los mejores en la Taza Dorada.
José María Salinas Jaramillo, gracias a su cafetal, ha logrado competir y mantenerse entre los mejores en la Taza Dorada.

Impacto económico y ambiental

Los afectados exigen la implementación de leyes que prohíban las quemas no controladas y abogan por la asistencia profesional en cualquier actividad que implique fuego, especialmente en épocas de mayor riesgo. La comunidad también solicita cooperaciones internacionales para la reforestación y la recuperación del suelo afectado.

CLAVE

El incendio en Quilanga sigue activo, y mientras los esfuerzos por contenerlo continúan, las comunidades afectadas enfrentan un futuro incierto, marcado por la pérdida de su sustento y la devastación de su entorno natural.

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