La gestión del Presidente Lenin Moreno Garcés, durante su mandato, se la considera como buena, para la libertad de prensa, que se encontraba amordazada durante el tristemente célebre Gobierno de Rafael Correa, quien dictó leyes y reglamentos que convenían al régimen y no permita cumplir la verdadera misión de informar, opinar y expresarse con absoluta libertad, sin interferencias , se obstaculizó buscar, recibir y dar informes e ideas por todos los medios, haciendo caso omiso a la declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948. Al presidente Moreno, se le reconoce el mérito de haber permitido el ejercicio de un periodismo libre, porque las restricciones en el gobierno de la Revolución Ciudadana estuvieron latentes en franca violación a la libertad de prensa. Otro hecho importante que hay que destacar es que el Gobierno de Moreno hizo el mayor esfuerzo por alejarse sobre todo mediáticamente del pasado que lo une a Rafael Correa, de quien Moreno debía ser heredero político. Eso no ocurrió, la relación que durante una década parecía sólida se rompió durante los primeros meses de gobierno apegándose a instaurar un Gobierno Democrático y no Autocrático. Correa pronto empezó a criticar a su sucesor y llamarlo «traidor», y Moreno, usualmente cauto en sus declaraciones públicas, eligió el camino de la confrontación velada en inicio, frontal después y de la ruptura, entonces esa lucha por restaurar la democracia fue tenaz, y pese a sus esfuerzos no logró, destruir en su totalidad la estructura criminal y de corrupción que se institucionalizo en el País, cuyos tentáculos llegaron a todas las instituciones sin excepción y por lo mismo se enquistaron en todas las organizaciones Correistas «reciclados» que aún permanecen en ellas y pretenden volver a reciclarse en el Gobierno del señor Guillermo Lasso. Cuando Lenín asumió la presidencia, la deuda pública sumada la interna y externa superaba los 43.500 millones de dólares, por lo que no se ha podido avanzar en el desarrollo del País en todos sus aspectos. En síntesis, diremos que se respira en nuestra amada patria un aire de libertad y democracia, gracias a la actitud de Moreno, que no se prestó para ser títere de Rafael Correa, como pretendía la Revolución Ciudadana para consolidar un Gobierno totalitario, autoritario y déspota, como el que se vive en Venezuela.
Luis Muñoz Muñoz
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