Flores, recuerdos y fe en el Día de los Difuntos

Los cementerios de la ciudad reciben a familiares de fallecidos. El obispo de la Diócesis de Loja, Monseñor Walter Heras Segarra, celebró la solemne eucaristía.

Familias visitan las tumbas de sus seres queridos, colocando flores y velas.
Familias visitan las tumbas de sus seres queridos, colocando flores y velas.

Este, 2 de noviembre de 2024, con motivo del Día de los Difuntos, los camposantos de la ciudad fueron escenarios de gran concurrencia. Desde primeras horas de la mañana, en el cementerio Parque de los Recuerdos, muchos acudieron para rendir homenaje a sus seres queridos en ese día de solemnidad y recuerdo.

Artículos de recuerdo

María Cueva, una de las asistentes, expresó la importancia de este ritual. “Es esencial recordar a los seres queridos, honrar su memoria y demostrarles que siempre están presentes en nuestros corazones”. Con velas, arreglos florales y coronas, los familiares y amigos decoraron las tumbas, realizando un acto de añoranza.

Además de la carga emocional de la jornada, el ambiente del cementerio también se vio marcado por la presencia de diversos vendedores ambulantes que, aprovechando la afluencia de personas, ofrecían productos como chifles, cevichochos, papas, y bebidas, así como artículos religiosos y flores.

Más actividades

La celebración también incluyó la eucaristía, espacios destinados para la donación de limosnas y puntos donde se podían adquirir coronas y velas. Estas actividades, organizadas en coordinación con la administración del cementerio, buscaron brindar a las familias un espacio en el que pudieran recordar a sus seres queridos en un ambiente de serenidad y respeto.

Al mismo tiempo, algunas funerarias locales estuvieron presentes, ofreciendo promociones especiales en sus servicios, una estrategia para acercarse a los visitantes en esta fecha significativa. Mientras tanto, varias familias se reunían en el lugar, compartiendo anécdotas y recordando a sus familiares con cariño.

Milton Flores, otro visitante frecuente en esta fecha, comentó sobre el valor de esta tradición: “Para nosotros, esta es una forma de mantener vivos los recuerdos. Venir aquí es casi como visitar a esos seres que ya no están, y dedicarles unas palabras o un pensamiento”.

La bebida tradicional

Las tradiciones también se vieron reflejadas en las ofertas de la bebida tradicional de la colada morada y figuras de pan que se repartieron entre los presentes. Estos gestos, realizados como muestras de amabilidad y generosidad, reforzaron el espíritu de unión y la conexión entre quienes recordaban a sus seres queridos.

Los panteones de la ciudad, estuvieron preparados para la jornada con arreglos y mantenimiento en las áreas verdes, la limpieza de las instalaciones y la disposición de lugares adecuados para el estacionamiento y el acceso de personas con movilidad reducida.

CLAVE

El Monseñor Walter Heras fue el encargado de llevar a cabo la solemne eucaristía en el Cementerio General Parque de los Recuerdos.

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