Una evaluación es a nivel local, a todas sus autoridades, sea de la institución local, del gobierno seccional o legislativo. En un año cuál fue su labor a favor de la sociedad lojana y si han ha cumplido el cantón y la provincia. Pero, no lo han hecho.
Ni hablar de los cantones fronterizos, de los obreros jubilados, servidores públicos y el empleo en Loja.
Los legisladores, no han hecho nada para fiscalizar a las instituciones públicas de Loja, el tráfico influencias y los casos de diezmos. Un ejemplo: Progen.
Los delegados de las instituciones públicas del Estado tampoco dicen nada de temas como el Paso Lateral de Loja; la vía Loja Catamayo y los cuatro carriles (han pasado tres gobiernos y nada); la vía Loja Saraguro que es un viacrucis; las vías Loja – El Oro y Loja – Zamora, sin mantenimiento ni señalización.
De los concejales de Loja, deben evaluar qué ordenanza han propuesto al Cabildo; cuántas ordenanzas están archivadas, cuáles no las cumplen.
El cabildo qué ha hecho, solo por mencionar, respecto a la transportación pública de las unidades educativas en el casco céntrico, donde es un caos estacionar, casi una misión imposible. Si los ediles no legislan a favor de la ciudadanía lojana, cómo van a fiscalizar el Plan Maestro de Agua Potable, el Plan Regenerar, al Cuerpo de Bomberos, pero sin buscar su interés o beneficio personal.
La alcaldía deberá de tomar medidas serias, respecto de los colaboradores que le rodean, desde los asesores hasta los directores o jefes departamentales, considerando que la ciudadanía se ve afectada por multas y sanciones de una manera grosera y hasta déspota.
Por supuesto, hay funcionarios municipales que hacen su trabajo, pero otros hacen quedar mal a la institución.
Somos los lojanos quienes calificamos a nuestras autoridades.
Rodrigo Cordero Espinosa
ivancord@yahoo.es