El fiasco de las elecciones primarias

Una de causas principales del deterioro y posterior eliminación de muchos partidos políticos en el Ecuador es la falta de filosofía política que, debe nacer, de las escuelas de formación y adoctrinamiento político de un partido en construcción. Pues como sabemos, al no existir militantes partidistas sino aspirantes a burócratas o candidatos de vieja data… las consecuencias están al orden del día.

Los teóricos y eruditos dicen que la filosofía habla del deber ser, del ideal al que hay que aspirar -en otras palabras- de fines, de ideas, de valores. La filosofía es, pues, normativa, prescriptiva, valorativa y especulativa. De ello se desprende que la filosofía política debe tener estos elementos y características cuando analiza a la política, o, si se quiere, trata de los principios, propiedades y causas últimas de la política. Así́ lo teorizaron Platón, Aristóteles, Santo Tomás, Hobbes o Locke, por señalar algunos.

Lo que tenemos en nuestro país, lamentablemente, son empresas electoreras orientadas a construir fichas de poder que serán ubicadas estratégicamente en cada proceso electoral. Con razón dice Eduardo Galeano: […] “El poder no admite más raíces que las que necesita para proporcionar coartadas a sus crímenes. La impunidad exige la desmemoria. La memoria rota nos hace creer que estamos condenados a la resignación.” […] Como no existe teoría política, filosofía política y ciencia política en nuestro sistema democrático, los resultados son los que hemos cosechado en los últimos treinta años.

Art. 108 de la Constitución dice: […] “Seleccionarán a sus directivas y candidaturas mediante procesos electorales internos o elecciones primarias.”[…] (lo subrayado es nuestro) Indefectiblemente debemos decir que esto no sucede en nuestra democracia, pues sigue funcionando la dedocracia a cargo de caudillos y caciques de baja ralea (con alguna excepción). No obstante, de lo indicado y para curarse en salud, algunos partidos políticos harán el show de elecciones primarias que, supervisadas por el delegado del CNE servirán de instrumento para inscribir a sus agnados, cognados y otros alquilados. El hombre debe ser respetado como un ser racional y no como una ficha, un número o una pieza de repuesto para saciar los protervos intereses de los politicastros de siempre. Al respecto dice George Bernard Shaw: […] “La democracia sustituye el nombramiento hecho por una minoría corrompida, por la elección hecha merced a una mayoría incompetente.” […] Esto seguirá pasando si no logramos ciudadanizar la política y empoderar a las nuevas generaciones de su responsabilidad frente a los destinos de la patria; para que esto suceda les deseamos: …buen viento… y buena mar.

Lenin Paladines Salvador

leninb14paladines@gmail.com

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