El expresidente, Jaime Villavicencio, habla de una ‘persecución’ a Liga de Loja

El exdirigente expresa que es necesaria una reestructuración total y que nadie quiso dar la cara. Comenta que no hay hinchas, sino aficionados.

El exdirectivo dice que, en su condición de garante, le ha tocado asumir las deudas institucionales.
El exdirectivo dice que, en su condición de garante, le ha tocado asumir las deudas institucionales.

El domingo 2 de noviembre de 2019, tras la derrota 1-0 ante el ‘Orense’, en el estadio 9 de Mayo, de Machala, se confirma el paso de Liga de Loja a la Segunda Categoría del fútbol ecuatoriano. Lo hace por segunda ocasión, tras 23 años.

Con el descenso, se vinieron abajo las ilusiones de toda una hinchada que vio al equipo ‘azucena’ nacer en la Universidad Nacional de Loja y que le dio muchas glorias a la ciudad y provincia de Loja, tanto a nivel local, nacional e internacional, aparte de la dinamización económica que generó en diversos sectores: el taxismo, hoteles, tiendas, restaurantes, entre otros.

Hoy, el equipo se encuentra en terapia intensiva, alejado de los escenarios, así como de sus seguidores que se resisten a creer cómo un equipo tan importante se encuentre, al momento, eclipsado y a punto de sucumbir.

‘Tomé la dirigencia en un momento difícil’

Jaime Villavicencio Freire, quien asumió la presidencia en 2009 y dejó el equipo hace cinco años, dice que el fútbol profesional demanda de mucho esfuerzo, trabajo, tiempo, gestión, recursos, “para conseguir los objetivos que logramos y luego la bendición de Dios”.

Cuenta que tomó la dirigencia en un momento difícil, donde nadie quiso asumir la responsabilidad y que su reto fue sacar al representante lojano adelante, habiendo conseguido logros que nadie lo soñó.

“El tema económico es lo fundamental y Loja no tiene muchas empresas”, dice y agrega que, incluso, en ciudades grandes, como Quito, Guayaquil, Cuenca, Manta, Ambato, los equipos afrontan inconvenientes por el dinero, peor aún en esta urbe, donde no hay industrias.

Se suma a esto el hecho que, según dice, el equipo alcanzó sonado éxito, entonces, se dieron casos de “mucha gente que tuvo egoísmo, envidia y llegó una persecución del señor (José) Castillo, alcalde revocado, para hacerle daño a Liga de Loja y eso se nos complicó mucho más la situación, se nos cerraron todas  las puertas, se manifestaba que no habíamos hecho una buena labor y que ellos tienen toda la predisposición para sacarla adelante, confundiendo a la ciudadanía, a los medios de comunicación, a la hinchada y a los directivos”.

El expresidente del equipo albo expresa que, frente a ese panorama y al sentirse acorralado por lo difícil de la situación, optó por apartarse de la dirigencia y que, pese al tiempo transcurrido desde su salida, es lamentable que, en vez de llegar a sumar, a trabajar, “lo único que llegaron es a acabar con el equipo que está a punto de desaparecer”.

La pandemia benefició al equipo

Dice que el conjunto azucena, de no haber sido por la pandemia del coronavirus, ya hubiera desaparecido del escenario porque, dada la crisis sanitaria, se dispuso que no sea obligatoria la participación en Segunda Categoría durante 2020 y 2021.

Explica que si no se participa en el campeonato de Segunda Categoría se pierde ese privilegio de permanecer allí y como tal debe buscar un nuevo ascenso y en ese aspecto “en Loja no hay este impedimento, pero también hay el problema que si no participa tiene una sanción de cuatro años”.

En su criterio, debe haber una restructuración en Liga y que llegue gente que desee sumar, aportar, trabajar, apoyar, “para que vuelva a la palestra, como alguna vez nosotros la sacamos adelante”.

En todo caso, pensando en el futuro, el equipo tiene estos 11 meses restantes del año para fortalecerse. Sobre qué posibilidad hay que retome la dirigencia, Jaime Villavicencio expresa que es difícil porque absorbe el tiempo y que en su caso le dedicó los seis años en un ciento por ciento de su espacio, sacrificando su empresa para dedicarse al fútbol.

Asimismo, enfatiza que el aspecto económico es fundamental y que para sostener al equipo invirtió parte de su patrimonio, por “dar fútbol profesional a una ciudad, a una provincia, entonces, muy complejo y difícil puede ser eso, aunque algún momento no se descarta poder apoyar y dar nuestra experiencia y contingencia para que el equipo salga adelante”.

Tras aclarar que su papel sería únicamente como apoyo y no precisamente en la dirigencia, insiste en la restructuración total de Liga, “para que llegue gente nueva, con nuevos bríos, para sacar el equipo adelante (…), pero es necesaria la unidad de todos los lojanos…”.

Aficionados y no hinchas

Comenta que en ciertos países de Sudamérica se vive el fútbol a otro nivel, es decir, hay hinchas de los equipos, mientras que en otros, como Ecuador, hay solamente aficionados que van al estadio cuando el conjunto está bien y se alejan cuando hay algún revés.

Liga de Loja, a decir de Villavicencio, tiene algunas deudas por saldar en entidades financieras e incluso expresa que ha asumido personalmente pagos, lo cual ha complicado su situación económica porque “nadie fue a dar la cara, a cambiar una firma, ni a reconocer deuda institucional, y como garante me tocó asumir porque nadie ha podido hacer eso”.

No obstante haber dejado la dirigencia hace cinco años, señala que los problemas los sigue viviendo como si aún fuera dirigente, habida cuenta que le siguen notificando para la cancelación de rubros. “Es muy lamentable lo que me ha tocado vivir”.

Hitos

–              Luego de 23 años, vuelve a Segunda Categoría.

–              En 1989, por primera vez llegó a la serie B.

–              En 2004, logró el primer ascenso a la serie A.

–              Jugó la Copa Sudamericana los años 2012, 2013 y 2015.

VOZ

“Cuando la gente no iba al estadio, de nuestros recursos económicos pagábamos a los jugadores, para que viaje el equipo”, Jaime Villavicencio Freire

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