Ecología del vínculo social

En el año 2011 en Lyon, Francia, expertos pluridisciplinarios en salud mental hicieron un llamado para que se tome conciencia de los efectos psicosociales de la mundialización, hoy diríamos capitalismo individualista, y aprobaron una declaración denominada: «Cuando la mundialización nos vuelve locos. Hacia una ecología del vínculo social».  Según esta declaración la «pérdida de confianza en el otro, en sí y en el futuro… pone en peligro la capacidad de vivir en sociedad…». Ahora bien, para crear una ecología del vínculo social propongo pasar del yo egoísta al nosotros personalista y comunitario, que tome como base la relación interpersonal yo-Y-tú (con énfasis en la «y») para crear vínculos sociales. La sociedad actual genera vínculos sociales de carácter preconvencional (trampa y egoísmo) y convencional (rencor, legalismo) produciendo sufrimiento y pesimismo social. Ante esto, es necesario que se tome en cuenta la siguiente dialéctica socioterapéutica: 1. Vocativo: que la persona acepte su condición caediza, enferma (in firmis), finita y que ante la triada trágica (sufrimiento, culpa y muerte) pida ayuda, sienta necesidad del tú para salir de la desesperación. 2. Genitivo: ante la petición del vocativo el genitivo acuda solícito al llamado porque quien sufre tiene prioridad; «tú me dueles, luego eres importante para mí», yo te duelo y en esa condolencia siento yo que tú eres importante para mí. 3. Dativo: cuando el yo es correspondido por el tú entonces este último se da cuenta que solo se posee lo que se regala y que hay más alegría en dar que en recibir; el dativo crea una cultura del don y del perdón que es un don permanente; 4. Ablativo: habla bien de la buena relación quien ha sido tratado con cariño; le encanta que el otro viva, manifiesta su amor y dice «mientras yo viva tú no morirás». 5. Nominativo: el yo, a través de la autoconciencia recognoscitiva, se reconoce en el tú, al final y no al principio; aparece el «soy amado, luego existo» en lugar del cartesiano «yo pienso, luego yo existo» (aquí hay que descartar a Descartes) y se percata que «da más fuerza sentirse amado que creerse fuerte»; yo más y tú más, nosotros más. 6. Acusativo: es lo contrario de la dialéctica socioterapéutica que rompe todo vínculo social a través del odio (sin ti, contra ti); del yo o tú; yo más y tú menos; yo menos y tú más; yo menos y tú menos, nosotros menos, auténtico pesimismo social.

Jorge Benítez Hurtado

jabenitezxx@utpl.edu.ec

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