Parte del proyecto es levantar locales comerciales y abrir tres puertas en el muro de la ‘Rocafuerte’. Se habla de destruir la historia de la ciudad. Religiosas tienen que pagar 108 mil dólares.

A más de uno tomó por sorpresa los trabajos realizados en la infraestructura del Monasterio de las Madres Concepcionistas, de la ciudad de Loja, considerando que el inmueble está inventariado como patrimonio cultural por pertenecer a la época de la Colonia. Se piensa montar locales comerciales.
Una visita al Monasterio
El concejal del cantón Loja, Edwin Miguel Castillo, manifiesta que el Cabildo, hace dos semanas, se enteró que el Monasterio era objeto de una intervención para levantar los espacios comerciales y que, frente a ello, el lunes, 10 de julio de 2023, los ediles, el alcalde Franco Quezada Montesinos, jefes departamentales, funcionarios del Centro Histórico, así como un delegado del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), aparte de delegados de la Diócesis, visitaron el sitio.
El edil señala que la presencia en ese espacio permitió verificar que está sufriendo un deterioro, especialmente el muro que da a la calle Rocafuerte, entre Olmedo y Bernardo Valdivieso, y que, autorizado y bajo la supervisión del INPC, se ha procedido a restaurar y, tras aquello, las religiosas piensan construir las áreas de comercio.
Esto último, a decir de Edwin Miguel Castillo, justifican las Concepcionistas porque los trabajos de la Regeneración Urbana les originó un impuesto de 108 mil dólares que deben cancelar en alrededor de 10 años, rubro que contempla por los tres frentes: calles 10 de Agosto, Olmedo y Rocafuerte, cuyo dinero al momento no tienen.
Autorización de la administración anterior
El concejal aclara que el permiso fue concedido por la administración municipal anterior y que los trabajos, cuyo avance es de más del 40%, están a cargo de las Hermanas Concepcionistas. También señala que en nada se altera al muro de la ‘Rocafuerte’ porque la infraestructura metálica que se construye tiene el objeto de protegerlo.
Edwin Miguel Castillo informa que, para conectar a las áreas comerciales, se planifica la apertura de tres puertas en el muro colonial de la calle Rocafuerte y que ello lo ha autorizado el INPC, por tanto, no se afecta al patrimonio cultural de ese bien.
Añade que, al conocer de estos trabajos, el Cabildo, el jueves 6 de julio, por tratarse un tema administrativo, exhortó al alcalde Franco Quezada ordenar la paralización y que la visita del lunes 10 fue con el objeto de constatar la obra, concluyendo que, antes que intervención, se trata de una restauración y, en consecuencia, la labor sigue adelante.
Sobre los trabajos, el ciudadano Geovanni Guzmán Cárdenas opina que, al ser un inmueble colonial, solo cabe allí la restauración y no la intervención, peor aún con miras a construir espacios de comercialización. Considera que este permiso en otras ciudades del país no hubiera sido autorizado porque hacerlo es atentar contra la historia de Loja.
Un mal precedente
“Si quieren hacer un bulevar u otro tipo de cosas hay muchos espacios para intervenir, pero no destruir una obra histórica de más de 400 años”, precisa, al tiempo de manifestar que estos trabajos en el Monasterio dan pie para que a futuro sean intervenidos sin problema otros espacios considerados también patrimonio cultural.
VOZ
“Un patrimonio que es baluarte de la ciudad lo están interviniendo y destruyendo lo que hay en el centro de Loja”,
Geovanni Guzmán Cárdenas, ciudadano lojano