¿Construcción libre de acoso?

En la construcción ecuatoriana -un sector mayoritariamente masculinizado- el acoso callejero es una realidad tolerada, pero que es incómoda especialmente a las mujeres que transitan cerca de las obras. Aunque no son las únicas afectadas, debido a que se estigmatiza al personal operativo de las construcciones como “acosador”.

Aunque se conmemoró hace poco el Día Internacional de la Mujer, persisten desafíos. Estudios locales (revista URVIO, 2016) indican que, solo en Quito, tres de cada cuatro mujeres han sido acosadas verbalmente en espacios públicos con frases o palabras sexistas, reflejando así la gravedad del problema.

Experiencias en Chile que muestran acciones efectivas, como carteles expuestos en obras en construcción: “obra en contra del acoso callejero”, ponen de manifiesto un compromiso real. En Ecuador, aunque no encontramos evidencia -hasta el cierre de esta publicación- de que se esté haciendo algo al respecto (y si lo hay sería beneficioso que se divulgue), la participación de todos los actores del sector de la construcción es esencial: arquitectos, ingenieros, gremios, etc.

Además de talleres de sensibilización, se pueden considerar cláusulas contra el acoso en contratos laborales. Una cultura organizacional respetuosa no solo mejora el ambiente laboral, sino que impulsa la productividad.

Construir un futuro sin temor en las calles requiere un compromiso real de la comunidad. El sector de la construcción en Ecuador, uno de los mayores y más amplia cobertura a escala nacional, tiene la oportunidad de liderar este cambio.

Si tu empresa u organización busca promover una cultura interna positiva, considera buscar ayuda a través de profesionales de la formación organizacional que acompañen este tipo de procesos. Y si has sido víctima de agresión en obras, denuncia.

Marlon Tandazo Palacio

hola@marlontandazo.com

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