Buscando las curvas de una mujer

Entre las medidas perfectas, parece que se nos olvidó encontrar la sucesión indefinida de los puntos en ellas.

Figuras esbeltas, pasarelas llenas de supuestas medidas perfectas, no son más que invento del mundo moderno que nos rodea. Se les olvidó que la definición perfecta para explicar el mundo, se encuentra con algo más que figuras esbeltas.

¿Qué buscan?… ¿son realmente ellas?…Entre publicidad, negocios, dinero, fama, el planeta tierra está conformado por más del cincuenta por ciento de mujeres, y el mundo también depende de ellas. Me parece que encontraron abscisas en un cuerpo cualquiera, pero se olvidaron de las curvas de una mujer de deberás.

No Existe adonis en ellas que sea definida entre su sonrisa, son un maremágnum de risas proporcionadas conjugadas en acciones sin medidas.

No existe maquillaje más reluciente, cuando expresan ese frenesí de locura en el que su cutis encuentra las curvas de su naturalidad cubierta.

Perfil perfecto, es aquel que reflejan en la lectura de un buen libro, en el disfrute de un buen baile, o en la medida de un buen café o porque no deleitando de un buen vino.

Que no confundan modernismo con lo femenino, donde sus pensamientos sean tan clásicos como su ejemplo maternal, que coma, ría, se empape de lo nuevo sin desarraigarse de su ideología cuidadosa, tierna y sincera. Que sea lunática, con perfumes de sol, aire y arena, goce de la gastronomía de sus ideas…Que simplemente sea ella.

No se midan de pies a cabeza, ni entre curvas obsoletas, como dijo el gran Napoleón, no se midan de pies a cabeza, sino de su cabeza hasta el cielo.