Barullo

No meta la mano señor Presidente, puede ser pecado, exija, solamente exija con la autoridad de la que está investido que se cumpla el rol de cada uno de los funcionarios de la administración pública. Aprétese el cinturón Presidente y oblíguenos a todos los ecuatorianos a hacerlo, a levantar el país del desmadre que nos dejaron las aventuras ideológicas que quisieron volvernos revolucionarios con disfraces y canciones de la década de los sesenta del siglo pasado, terminando la gran mayoría adormecidos y otros aborregados. Claro está que algunos se confundieron y se volvieron robolucionarios.  Perdimos “pan, techo y empleo” y el país hartos millones sin saber hasta la fecha “dónde está la plata”.

En este país dividido, subdividido, separado de raíz, nos acecha el caos, la viveza criolla, el yo no fui, el antes estuvimos mejor y sigue el robo con guantes límpidos y bolsillos ardientes.

Señor Presidente le felicito por  su administración macroeconómica y le felicitaré más fuerte aún cuando llame a las cosas por su nombre, como, la guerra es guerra y se la combate guerreando y nó lamentándose.

Le felicitaré, cuando el pan sea pan y el vino sea vino y Ud. Renazca como un estadista de primera. Ánimo Señor  Presidente, “si se puede” sirva a la patria que le confió la esperanza, de otra forma, seguirán muriendo inocentes y unos cuantos traidores convirtiéndose en pelucones millonarios con inversiones en el imperio.

Jaime Vinicio Meneses Aguirre

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