Asfaltado de la vía Chuquiribamba suma un nuevo plazo de finalización

La obra que comprende el arreglo de la carretera Villonaco-Taquil-Chantaco-Chuquiribamba, ha sido durante dos décadas un anhelo de las parroquias noroccidentales del cantón Loja y que podría llegar a su fin en enero de 2026.

Según el contrato original el puente en Taquil iba a ser ampliado, sin embargo, se ha llegado al acuerdo de construir uno nuevo.
Según el contrato original el puente en Taquil iba a ser ampliado, sin embargo, se ha llegado al acuerdo de construir uno nuevo.

El proyecto de asfaltado, que comprende alrededor de 34 kilómetros, ha estado marcado por retrasos, contratos suspendidos, estudios geológicos y problemas climáticos, lo que continúa generando frustración y molestia en los morados que esperan con ansias ver culminando este proyecto.

La Constructora Oviedo Palacios (Covipal) que está a cargo del proyecto, explica que el 8 de enero de 2026 finalmente se lograría terminar la obra y que actualmente se encuentra trabajando en las zonas que corresponde, puesto que, según el último contrato, el proyecto debía culminar el 15 de noviembre de 2025.

Antecedentes

 “Han pasado 20 años desde el inicio y, hasta el momento, no hemos visto el final. Es cierto que el señor prefecto nos ha atendido, pero muchos de los acuerdos se han quedado en la teoría”, explica Víctor Manuel Satama, presidente de Asodencal.

La obra inició en 2021, no obstante, durante este lapso habría enfrentado múltiples retrasos, incluyendo el impacto de la pandemia y conflictos legales entre la empresa contratista y la Prefectura de Loja. Hasta ese entonces, el proyecto superaba los 13 millones de dólares.

Paralizaciones y prórrogas

El reinicio de las labores en la carretera se llevó a cabo en marzo de 2024, poniendo fin a la paralización de la obra que había iniciado en diciembre de 2023. Durante ese periodo también surgieron problemas jurídicos con el nuevo prefecto, Mario José Mancino Valdivieso, que tuvo que resolverlos.

La temporada invernal de 2025, que afectó a las parroquias Taquil, Chantaco y Chuquiribamba, fue otro de los factores que frenó los trabajos de asfaltado en la vía, junto a la paralización temporal de la refinería de Esmeraldas, que dejó de producir asfalto.

Sus habitantes conscientes de aquello, seguían vigilantes a la situación de la obra, cuyo monto en ese momento, era de aproximadamente 14 millones de dólares y que contaban con un avance del 70% de la obra.

Los moradores reclaman

Más adelante, en agosto del año en curso, se firma nuevamente un contrato complementario con un plazo de ejecución de 91 días. El plazo original culmina el 15 de noviembre de 2025, y la nueva fecha límite, se estableció para el 8 de enero de 2026.

Fredy Díaz, profesor de la escuela Benjamín Franklin de la parroquia Chantaco, señala que en épocas de invierno o lluvia es complicado que los niños lleguen a la escuela debido al lodo. Por ello, pide a las autoridades competentes apoyo para mejorar el acceso a la institución también.

A decir de Sergio Esparza, administrador del contrato, también se incluyen otras obras complementarias, como alcantarillado fluvial en el barrio Cera, alcantarillado sanitario en Taquil y la construcción del puente en el mismo sector.

Walter Ganazhapa, habitante de la Parroquia Taquil, menciona que la construcción del puente Taquil se había ofrecido, pero hasta el momento no se ha dado cumplimiento a lo establecido en el contrato.

“Siempre estamos al pie para que se ejecuten las obras. Esperamos que se haga lo más pronto posible esta obra que es un beneficio no solo para la parroquia Taquil, sino para todas las parroquias noroccidentales”, enfatiza Walter.

Un acercamiento al fin de la obra

Según Esparza, al momento, se está realizando análisis y revisiones necesarias para elaborar un nuevo contrato complementario que permita ejecutar, sobre todo, dos puntos críticos, que son los más costosos de la obra y representan alrededor de 420 mil dólares.

La ejecución ha estado plagada de obstáculos, como, socavones, fallas geológicas y otros factores de la naturaleza que complican la obra, contabilizándose alrededor de 43 puntos críticos a lo largo de la carretera.

Luis Caraguay, morador de la parroquia Chantaco e integrante de Asodencal, da a conocer el sentir de la población y hace un llamado a la empresa Covipal y a la Prefectura de Loja, destacando la necesidad de culminar el proyecto para el beneficio de la zona productiva.

Zona productiva

Estas parroquias conocidas como el granero de Loja, proporcionan a los mercados del cantón productos agrícolas como brócoli, cebolla, papa, choclo y otros más, por lo que la construcción y el arreglo de estas vías resulta fundamental para los productores.

A pesar de dichos retrasos y prórrogas, los habitantes se mantienen en espera. Sin embargo, también se advierte que, de no cumplirse en el tiempo estipulado el contrato, se volverá a tomar medidas para garantizar su cumplimiento.

  • VOZ

Seguimos pidiendo que, por favor, se dé la culminación inmediata de la vía, porque le dan tantas vueltas al asunto. Ya son varios meses y ya tienen el tiempo cumplido”,

Luis Caraguay, morador de la parroquia Chantaco.

Cuando esta obra termine, todos los que nos hemos manifestado en la gestión podremos decir: misión cumplida”,

Víctor Satama, presidente de Asodencal.

  • CLAVE

Se han identificado alrededor de 43 puntos críticos a lo largo del trayecto que deben ser intervenidos para garantizar un adecuado terminado del asfalto.

Entre ellos los ubicados en el barrio Cachipamba y Carmelo, en la parroquia Taquil, considerados de los más complejos.

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