Algo no anda bien

Es evidente ¡algo no anda bien! y es que los problemas políticos SÍ repercuten en el acontecer económico, ya se sienten los primeros estragos para quienes administran la cosa pública descentralizada como son los municipios con la disminución de su asignación por concepto del Modelo de Equidad Territorial desde el gobierno central a través de la reforma presupuestaria presentada por el Ministerio de Finanzas que obedece a la disminución de la recaudación impositiva y el petróleo.

Y es que el contexto doméstico, con el acto bochornoso en la Asamblea y con ello la muerte cruzada, generó incertidumbre en el contexto ecuatoriano medido con un riesgo país próximo a los dos mil puntos. Radiografía de lo mal que estamos, con proyecciones de posibles incumplimientos con sus obligaciones debido a que el activo subyacente como es el PIB presenta resultados poco alentadores con un consumo de las familias disminuido debido al incremento en el desempleo (frenado en algo por el empleo informal), con ingresos presentes y proyectados negativos que no permiten al ecuatoriano consumir en condiciones favorables, debilitando el mercado de bienes y servicios que repercute en la baja de los beneficios presentes y proyectados de las empresas con una demanda menor de factores de producción. Dicho dinamismo disminuye las posibilidades de recaudación del estado, y con ello la asignación de recursos e implementación y edificación de obras, sumado al hecho de una incertidumbre producto de las elecciones venideras y cuál será el actuar del nuevo mandatario y los asambleístas, que está por demás manifestar, que muchos serán de vieja data y otros ingresarán como aprendices en un periodo tan corto, donde el deseo como sociedad prima en la implementación de políticas públicas con resultados favorables.

Paúl Cueva Luzuriaga

paulscueva@hotmail.com

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