Algarabía y preocupación

Las dos palabras que titulan esta entrega caracterizan de manera objetiva al espacio escolar denominado vacaciones, cese temporal de actividades académicas para optar por otras actividades en las que, por razones obvias, son los padres de familia quienes deben asumir esa responsabilidad.

Según el cronograma del año escolar 2022-2023, el 21 de junio concluye el año lectivo con los 200 días obligatorios en los regímenes de Sierra y Oriente. Luego vendrán actividades para los estudiantes que deben rendir exámenes supletorios (se eliminaron los remediales y de gracia) para aprobar su año académico. Durante las dos primeras semanas de julio los estudiantes de tercero de bachillerato cumplirán con el currículum final que les declare aptos para su graduación. Los maestros entrarán en vacaciones el 13 de julio y regresarán el 14 de agosto. El nuevo año lectivo se iniciará entre el 22 y 24 de agosto para los diferentes niveles de estudio.

Bueno, regresemos al inicio, hablemos de las vacaciones que, para los estudiantes les viene de perlas y las esperan con ansiedad para, temporalmente, olvidarse del centro educativo, de sus maestros, de tareas y lecciones, de tediosas investigaciones, etc., para descansar. Los padres de familia, que la mayoría trabajan, este lapso que para los chicos es maravilloso, para los progenitores es problemático, pues, deberán planificar las actividades que cumplirán sus hijos. Felizmente, diferentes organizaciones salen al paso con cursos vacacionales en áreas deportivas, talleres culturales, artísticos y recreativos, que ayudarán a que los estudiantes ocupen de manera positiva su tiempo. Obviamente los vacacionistas no deben olvidarse por completo de sus textos y dedicarse a la lectura, escritura, creación literaria, etc., porque siempre es bueno mantener frescos los conocimientos para esperar al nuevo año que vendrá con cambios radicales: desaparecen los quimestres y vuelven los trimestres; el bachillerato general unificado dará paso al bachillerato por especialidades.

Cientos de miles de estudiantes terminan la secundaria y obtienen su bachillerato, con festejos muy merecidos, aunque cuando vuelvan a la realidad, la situación se torna algo complicada porque, ante la Universidad en la que aspiren continuar sus estudios y en la profesión que prefieran, deberán rendir exámenes que avalarán sus conocimientos. Suerte a todos!!!

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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