Dirigente informa que las donaciones dejaron de fluir, así como se desmontó la capilla ardiente y se levantó el espacio donde se cocían los alimentos.

A casi dos meses del aluvión que devastó el barrio Cantzama y más lugares adyacentes, de la parroquia Guadalupe, cantón Zamora, en Zamora Chinchipe, el ambiente sigue siendo desgarrador. Los familiares de los 13 fallecidos lamentan la partida de sus seres queridos, así como otros buscan intensamente a los seis desaparecidos, entre ellos, la gobernadora, Ivonne Margaret Panchi.
Madrugada trágica
La madrugada del sábado, 4 de julio de 2026, un repentino aluvión destruyó todo lo que encontró a su paso, dejando varios decesados, desaparecidos, damnificados e incuantificables pérdidas materiales. En medio del dolor, la solidaridad de la población se hizo presente con los afectados.
Desde ese día de horror, en Cantzama se han desarrollado varias actividades, primando la solidaridad a favor de los perjudicados. El presidente del Gobierno Parroquial, Luis Erráez, manifiesta que las personas albergadas, el último lunes, 24 de agosto de 2026, dejaron el espacio, donde permanecieron varias semanas. Ahora se encuentran en sus domicilios y otras fueron acogidas por familiares. Durante su estadía allí fueron atendidas por el Ministerio de Desarrollo Humano y el Municipio de Zamora.
Las donaciones, dice, dejaron de fluir, siendo las últimas las entregadas directamente por el alcalde de Zamora, Víctor Manuel González Salinas, a los damnificados de Cantzama.
Desaparecidos
El dirigente parroquial cuenta que, sobre los seis desaparecidos, la búsqueda sigue en el sector con la colaboración del Municipio que puso a disposición una máquina, no así el Gobierno Provincial que retiró la ayuda porque las lluvias caídas en otros sectores demandan su intervención, principalmente en los daños presentados.
Cuenta que la máquina del Municipio, en estos días, paralizó las labores por falta de combustible, también se encuentra colaborando una perteneciente a una empresa privada, pero, según dice conocer, ha anunciado que trabajaría únicamente hasta este fin de semana.
Hacia Cantzama
Luis Erráez cuenta que se desmontó la capilla ardiente y se levantó también el espacio donde se preparaban los alimentos, ubicados en la cubierta central de Guadalupe. La cocina se trasladó a Cantzama, bajo la administración de los familiares de las personas desaparecidas, cuyo abastecimiento se realiza desde el centro de acopio.
- PARA SABER
El sábado, 22 de agosto de 2026, se desarrolló un bingo para recabar fondos y adquirir combustible para la máquina que busca a los desaparecidos. Hubo una buena acogida.