La campiña lojana vivió una jornada memorable con la realización de un simposio que reunió a egregias figuras del pensamiento, la historia y la literatura. Académicos de alto prestigio, investigadores, catedráticos y escritores se dieron cita para compartir sus reflexiones en un ambiente cargado de saber y sensibilidad. “La Filosofía de Montalvo” constituyó un encuentro que honró la memoria de nuestros grandes referentes intelectuales y que, por su nivel, constituye un hito en la vida cultural de la región.
Sin embargo, no puedo dejar de señalar —con la delicadeza que exige la gratitud por lo vivido— que una oportunidad de esta magnitud merecía una audiencia más amplia, más diversa, más joven. Entre los asistentes se encontraban mayoritariamente intelectuales, docentes e investigadores, y apenas un grupo reducido de estudiantes universitarios. Paradójicamente, nos enorgullecemos de ser una “ciudad universitaria”, pero eventos como este, organizado por la Academia Nacional de Historia, revelan la urgencia de fortalecer el vínculo entre la academia y la comunidad. La universidad no solo se mide en aulas y títulos, sino también en la capacidad de sus estudiantes de nutrirse del pensamiento vivo, de dialogar con quienes representan el legado cultural del país.
Loja ha sido cuna y refugio de la palabra, que en nuestro suelo se ha evocado a Juan Montalvo, el “Cervantes del Ecuador”, como símbolo de lucidez crítica y amor por las letras. Ese legado no puede quedarse como anécdota de museo; debe continuar a través de la juventud que, más allá de los programas académicos, se atreva a dialogar con la tradición y el presente.
El simposio fue una fiesta del pensamiento, pero también un llamado a la juventud que debe estar presente en estos espacios. En cada conferencia, en cada mesa de diálogo, se siembran semillas que alimentan el espíritu y que consolidan nuestra identidad cultural. Asistir no es un acto secundario, sino una forma de compromiso con la memoria y el futuro de nuestra ciudad universitaria.
Lucía Margarita Figueroa Robles
luma.figueroaro@gmial.com