¿Incomunicados?

En las agendas informativas de 2025, en Loja, ha predominado la necesidad de garantizar vías e instancias de comunicación. Por un lado, a consecuencia del fuerte invierno, las carreteras se interrumpieron frecuentemente con inmediatas consecuencias económicas. Además, la crisis política y el desabastecimiento de agua disminuyeron espacios a otros temas que también interesan a los ciudadanos.

Un deslave bloquea e incomunica a las personas, pero también lo hacen la poca emisión informativa, la reiterada ausencia de diálogos o el confiar en formatos que privilegian la imagen sobre los contenidos, así se aleja a las personas de los mandatarios encargados de la gestión pública.

Ecuador dispone un marco legal que anima a una comunicación diversa, plural y participativa para alcanzar la libertad de expresión. Esta base debe ser el norte de la comunicación pública o privada, sin embargo, las coyunturas, las redes sociales o la predominancia de ciertos líderes de opinión alejan el cumplimiento de este derecho.

Hoy, gracias a las tecnologías de la información y a la internet, se cuentan con canales que pueden ser interactivos. Son vías virtuales hacia los hogares donde deberían transitar los mensajes y las aspiraciones de cada vecino. Tal vez la forma de fortalecer la comunicación es invitar a todos a manifestarse, a expresar su diversidad para que los gobernantes reciban miles de sugerencias e informen sobre las posibilidades, potencialidades y limitaciones en su desempeño.

Continuar con un modelo tradicional, cercano a la publicidad, solo garantiza que la ciudad seguirá incomunicada, y que se afectará a la vida cotidiana y a la calidad de la democracia.

Abel Suing

abelsuing@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *