Día del Padre: silencio que abraza

Se aproxima el día padre y es necesario reflexionar sobre el lazo profundo y en ocasiones callado que nos une. Porque si bien las madres constituyen el abrazo cálido que contiene todo, los padres muchas veces representan ese silencio que cuida, esa presencia que sostiene sin aspavientos.

En un tiempo en que los modelos familiares se diversifican, es necesario analizar la importancia de la figura paterna en el desarrollo emocional y afectivo de niñas y niños. Un padre presente no es solo el proveedor material o la autoridad severa de otros tiempos; constituye también esa guía, el refugio y el espejo. “No es la carne y la sangre, sino el corazón, lo que nos hace padres”, escribió el poeta Johann Friedrich Schiller, y su sentencia cobra más vigencia que nunca.

En la armonía del hogar, padre y madre se entrelazan como dos columnas de un mismo templo. Cada uno con su fuerza, con sus debilidades, con su estilo único de amar. La maternidad es celebrada con justa exaltación, pero el rol del padre muchas veces queda relegado a una sombra que se da por sentada. Sin embargo, es ese mismo padre quien enseña con el ejemplo, con la mirada, con los silencios cargados de intención. Es el que lleva en hombros a su hija o hijo para mostrarle el mundo, o el que se desvela sin palabras ante el llanto nocturno de los suyos.

Recordar al padre es recordar también los gestos más pequeños: la paciencia al enseñar, la firmeza al poner límites, la ternura encubierta tras una sonrisa o una broma. Este Día del Padre, en lugar de regalos apresurados o mensajes genéricos, pensemos en los hombres que marcaron nuestras vidas con presencia o ausencia, con sabiduría o con errores. Porque incluso el padre que no supo estar nos enseña algo: el valor de la presencia, la necesidad del afecto, la importancia del cuidado compartido. Este día del padre elevemos un mensaje, un recuerdo, una gratitud. Porque un padre, cual faro, no siempre camina junto a nosotros, pero ilumina nuestro camino.

Lucía Margarita Figueroa Robles

luma.figueroaro@gmail.com

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