Los humedales son los ecosistemas más amenazados a nivel mundial, su degradación y desaparición es tres veces mayor a la que están sufriendo los bosques, esta tendencia se debe a que los humedales son drenados e incluso rellenados para la agricultura y ganadería antitécnica; su menoscabo responde a la sobre explotación de recursos, que va consolidando un consumismo insostenible y degradador al que el humano se está acostumbrando.
El desconocimiento de los beneficios que proveen los humedales viene apalancando su degradación, muchas veces son vistos como terrenos baldíos, sin darse cuenta que, en realidad son ecosistemas vitales para la supervivencia de los humanos y de la biodiversidad, porque regulan el clima, son fuentes de agua dulce, estabilizan los suelos, conforman refugio para fauna y flora y además son barreras protectoras para inundaciones.
En Ecuador existen 19 humedales de importancia internacional, también llamados sitios RAMSAR, que por sus características tienen un valor inconmensurable para la humanidad; ante este escenario y a propósito de las próximas elecciones generales 2025, los nuevos tomadores de decisiones deben promover acciones de legislación, conservación, restauración y concientización de su importancia para lograr el anhelado desarrollo sostenible de pueblos y ciudades.
Debemos ser conscientes que la degradación de los humedales confluirá en la inexorable pérdida de la salud del planeta y por ende en la afectación socioeconómica de toda la humanidad.
Benjamín Ludeña Guamán
benjamin.ludena@gmail.com