Cerrar este 2024 me lleva a reflexionar sobre lo aprendido en cada historia y prueba superada. He sido testigo de cómo empresarios y directivos invierten en sus equipos, alimentando la fe de que las personas siempre pueden cambiar. Este tipo de liderazgo es el inquebrantable, el que transforma todo lo que toca.
Este año también celebramos cuatro años del podcast Cracks Negocios Networking. Lo que no se vio en pantalla es que varias de las invitaciones para estas entrevistas quedaron sin respuesta, pero también hubo quienes dijeron sí, compartiendo experiencias valiosas sobre negocios e innovación social. Un ejemplo de ello fue Lolita Ruiz, cofundadora del Club Gacelas Running Team, quien transformó un problema personal en un propósito.
En el ámbito personal, uno de los mayores desafíos de este año fue afrontar el accidente deportivo de mi hijo Emiliano. Su fractura no solo representó un reto emocional y financiero, sino que también puso a prueba nuestra capacidad de resiliencia y unión familiar. Afrontarlo fortaleció nuestro músculo de resiliencia.
Como conferencista, las preguntas más comunes que escuchamos este año fueron: ¿Cómo vender en medio de una crisis de inseguridad? o ¿Cómo mantener una actitud positiva pese a los cortes de energía? Las crisis de comunicación en las empresas también pueden generar conflictos internos. Abrir canales de diálogo, sofocar rumores y resolver malentendidos alivia el ambiente de trabajo.
Las empresas y organizaciones enfrentan factores externos desfavorables como el aumento del IVA, inseguridad y cortes eléctricos, pero fortalecer la cultura interna ayuda a mitigar esos obstáculos.
Y así llegamos a la columna 26 de este año. Quiero destacar que el mayor activo que una organización puede tener es su EQUIPO COMPROMETIDO, ya que este logra cualquier meta. Para ello, las conversaciones incómodas abren puertas que no sabíamos que necesitábamos cruzar.
¿Es momento de trabajar juntos en 2025?
Marlon Tandazo Palacio
www.marlontandazo.com