Lojanos de cepa

Los lojanos somos esa especie rara, que migramos por naturaleza, trabajamos de corazón, y somos artistas de vocación. Somos esa especie que no espera a que el guineo madure, para hacer un repe, que, aunque no tengamos mar cerca, nos encanta el ceviche, y  preferimos una cecina más que un bistec. Los lojanos no solo comemos cuy, también acuyamos la gallina, nos preparamos un aucha de col, nos tomamos un aguardiente o un guarapo y algunos hasta un chamico fumamos.

Nos gusta el zapote, los quiques  y la zarandaja y en una pela de coche, nos comemos los cueritos, los chicharrones, hacemos chanfaina y un sancocho y hasta nos alcanza para tamales.

A algunos nos gustan los mishicos, a otros los pishucos, a los más sofisticados los quillillicos.

Cuando estamos tristes, nos duele el shungo, cuando estamos molestos decimos caracho, y aunque casi todos somos buenos, algunos (políticos) lojanos se merecen hasta un cocacho. Cuando vamos al baño decimos tas picho y vuelvo, cuando tenemos frio decimos achachay, cuando por golosos nos quemamos decimos acharau y cuando hacemos las cosas de apuro decimos tastás. Algunos somos altos, otros tochos, otros sucos, algunos hasta tarosos, pero con una buena parada,  todos somos alajitos, y aunque a veces no nos entendamos y a las reuniones con la mal llamada hora lojana casi siempre tarde llegamos, todos somos lojanos. Que viva