Hay un alto índice de percances con víctimas fatales y hogares destrozados. Se habla de irresponsabilidad y falta de conciencia.

A la ola de inseguridad que se vive en la ciudad de Loja se suman los accidentes de tránsito, originados, en su mayoría, bajo los efectos del alcohol que han dejado hogares sumidos en la orfandad. Se habla de una falta de responsabilidad de quienes conducen los vehículos.
Carros ‘fantasmas’
La urbe lojana ha sido testigo de graves siniestros de tránsito, varios de ellos cometidos por los conocidos carros ‘fantasmas’ que atropellan y dejan a la víctima sin vida, tendida sobre la calzada, mientras se dan a la fuga. También hay de los otros donde el conductor sí es identificado y detenido, tras provocar una muerte.
En la memoria ciudadana está fresco el recuerdo del obrero municipal que, en horas de la madrugada mientras realizaba sus labores de limpieza, por el parque Infantil, fue atropellado y muerto por un automotor, cuyo chofer manejaba a exceso de velocidad y bajo los efectos del alcohol.
El último sábado, 15 de abril de 2023, en horas de la madrugada, un taxista y su pasajero fueron brutalmente impactados por un vehículo y como saldo los dos perecieron de contado.
Un alto índice de accidentes
En criterio de Teresa del Cisne Ochoa Ochoa, responsable del Departamento de Educación y Seguridad Vial de la Academia de Conducción Rodar, es lamentable el alto índice de accidentes de tránsito que se han presentado en la ciudad de Loja y que hace falta para poder evitarlos más conciencia de los conductores al subirse a un vehículo.
Por ejemplo, dice, no conducir a alta velocidad, en estado etílico y tener siempre presente que se debe movilizar a la defensiva.
“De nada sirve los esfuerzos que realizan las academias de conducción profesionales y no profesionales si no existe la conciencia por parte de los conductores, solo así tendremos una cultura vial y cero siniestros en nuestra ciudad de Loja”, enfatiza la experta.
Para el jurista lojano, Luis Cuenca Medina, existe una inseguridad en el pensamiento y en la forma de vivir que “tenemos como sociedad, acostumbrados a ejercer nuestras malas acciones sin ningún control lo que, evidentemente, nos desnaturaliza como seres humanos en razón que hay personas que destruyen a familias mediante asaltos, asesinatos, imprecisiones, irresponsabilidad, caos, entre otros”.
Analizar el fenómeno desde la neurociencia
Añade ser necesario analizar esta complejidad de la gente desde la neurociencia, en razón que no es posible que todos los días se destrocen familias, se corten vidas, se inutilicen a seres humanos que, seguramente, pudieron dar mucho más.
Subraya que, por tanto, la sociedad debe entrar en un proceso de reflexión mediante la autoayuda y las instituciones también tienen que contribuir a la generación de un nuevo pensamiento de la forma de actuar de los seres humanos, “inseguridades desde la utilización de armas, sean las que despiden balas o los carros que, a toda velocidad y con irresponsabilidad, truncan valiosas vidas”.
VOZ
“No es posible que todos los días se destrocen familias, se corten vidas”,
Luis Cuenca Medina, jurisconsulto lojano