La matrona lojana Elena Cristina Sotomayor educó a más de seis generaciones

Se cumple un mes de su sensible fallecimiento. Se destaca su trayectoria y se la califica como un referente del magisterio.

Elena Cristina Sotomayor Delgado nació el 12 de febrero de 1935, en Malacatos.
Elena Cristina Sotomayor Delgado nació el 12 de febrero de 1935, en Malacatos.

Se cumple un mes del fallecimiento de la destacada maestra lojana, Elena Cristina Sotomayor Delgado, quien nació el 12 de febrero de 1935, en la parroquia Malacatos, del cantón y provincia de Loja.

Sus estudios primarios y secundarios los cursó en el colegio Santa Mariana de Jesús, de la ciudad de Loja. Se formó como docente mediante cursos impartidos por el magisterio. Ejerció su profesión durante 65 años en diversos establecimientos del cantón Loja, jubilándose en la escuela José Ingenieros, de Loja, en 2011.

Tuvo nueve hijos

Contrajo matrimonio con Alfonso Daniel Palacios Cueva, el 24 de diciembre de 1954, procreando nueve hijos: Elena, Augusta, René, Inés, Pío, Paúl, Edgar (+), Diego y Marco Antonio. Estuvieron casados durante 68 años, formando una extensa y sólida familia.

Durante su ejercicio docente, Elena Cristina Sotomayor educó a más de seis generaciones de niños y jóvenes, a quienes les impartió conocimientos, valores y calidad humana, convirtiéndose en un referente del magisterio nacional y local por su aporte a la educación.

La escritora y poetisa, Maruja Valdivieso, al referirse a Elena Cristina Sotomayor Delgado, manifiesta: “Amiga querida, Cristinita como solía llamarla con el cariño y respeto que por ella sentí. Llegaron las brumas a ensombrecer con sus tormentosas fibras de dolor y a topar su vida para dejarla en el sombrío y triste campo de la muerte”.

“La mujer fuerte que Dios creó, para ser madre, dueña de una ternura angelical, la esposa entregada y fecunda en el hogar; la abuelita que con ese bálsamo de amor acariciaba a sus nietos, con aquella sonrisa dulcificada en su rostro. La maestra vestida con el garbo de entrega y sacrificio, que esculpió en la mente y el corazón de sus alumnos todo ese cúmulo de sus conocimientos y los valores, para formarlos”.

‘Premio a su siembra bienhechora’

Acota que la amiga íntegra, que dejaba ver la transparencia de su alma, terciopelo de albura y espiritualidad, “nos deja porque ha cruzado el camino hacia la eternidad, donde el Creador divino le preparó su estancia celestial, como premio al bien de su siembra bienhechora. Su partida la siento en el corazón, me entristece. Solo atino a expresarle a toda la familia mis sentimientos de solidaridad…”. 

PARA SABER

La misa de réquiem se cumplió el último sábado 10 de diciembre de 2022, a las 19:00, en la iglesia de San Sebastián.

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