
La piratería en la industria musical siempre será un problema para los autores y compositores. Así lo señala Ana Carolina Baquero Vallejo, directora de Comunicación y Socios de la Sociedad de Autores y Compositores del Ecuador (Sayce), quien agrega que, sin embargo, con la llegada de la era digital, existe un mayor control a la problemática.
Plataformas como Spotify, dice, se convierten en nuevos canales para que los músicos puedan vivir de su trabajo, ya que quien usa sus canciones a través de esta aplicación, lo hacen sin acudir a copias o comúnmente llamadas ‘discos piratas’, y pagan una suscripción. “Es una nueva era, ya no es tanto como antes”, expresa.
Baquero Vallejo recuerda que los establecimientos que usen con fines comerciales la música de autores y compositores ecuatorianos, deben pagar una licencia por concepto de derechos de autor. Pero no solo eso ocurre con los artistas nacionales, sino también con los extranjeros, porque, aclara, “Sayce representa un catálogo musical de 12 millones de obras a nivel mundial. Nosotros trabajamos en red con diferentes sociedades de gestión colectiva en el mundo”, señala, y pone un ejemplo: “si viene Shakira a un concierto, nosotros cobramos una licencia para que pueda dar su concierto y pagamos a la sociedad de gestión colectiva en donde ella está registrada”, expone. Igual ocurre con algún artista ecuatoriano que se presente en otro país, ya que la sociedad colectiva de ese lugar cobrará en representación de Sayce. Detalla que los establecimientos de tipo comercial que usen música de autores nacionales deben contactarse con Sayce o asesores de la entidad visitarán dichos locales para solicitar que cuenten con una licencia para difundir la música.