El centavo, es conocido como la fracción más pequeña del dólar, y los ecuatorianos desde que adoptamos el mismo, no le hemos dado importancia, al extremo de minimizarlo y considerarlo inservible. En muchos hogares se los puede observar en botellas acumulados, o, incluso si se circula por la calle, es normal encontrar centavos tirados en las mismas.
Me referiré al mismo, ya que la semana pasada pude observar y me ocurrió un caso en particular de desfachatez, mientras espera en la fila para cancelar la revisión vehicula, una señora que estaba realizando el pago en ventanilla, se le presentó un problema por falta de un centavo, dirigiéndose a la servidora y pidiéndole que si le podía perdonar el mismo, ya que no disponía de este en ese momento, ante lo que la cajera supo responder algo disgustada, que le era imposible, ya que la que perdía era ella y no la institución, si las cosas son así, por supuesto, es correcto, ante esto un señor muy amable le obsequio un centavo y pudo completar su pago.
Ya en mi turno, se me informo la cantidad a pagar $ 24.42 centavos, entregando a la servidora $ 25.00, se registró el pago, se me entregó los papeles y el vuelto, para continuar con el proceso, al cambio lo tome y lo guarde sin observar su cantidad, una vez en mi domicilio pude constatar que la susodicha me había entregado $ 0.55 centavos y no $ 0.58, me pregunte acaso nosotros no perdemos también, y a quien le beneficia esto, sin duda la viveza criolla nos asombra.
Recordemos un viejo adagio, “de centavito en centavito se junta un dolarito y alcanza para el pancito”, imaginemos cuantos centavitos se festinan estas descaradas, y los usuarios bien muchas gracias, solo se trata de un centavito.
Pablo Ortiz Muñoz
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