Los padres de familia somos responsables de la buena crianza y cuidado de nuestros hijos e hijas. Actualmente los y las adolescentes atraviesan por graves problemas de salud mental, emocional y social como resultado de la pandemia; por ello, es necesario desarrollar las habilidades sociales que son el conjunto de conductas que se aprenden a lo largo de la vida y que son tan necesarias para el desarrollo de relaciones asertivas y proactivas que les permitirán en un futuro mediato cumplir sus objetivos y metas propuestos.
Es imprescindible que los padres estimulen las habilidades sociales en sus hijos e hijas, con la finalidad de que las adquieran y puedan desenvolverse eficientemente en todas los contextos y situaciones sociales que los adolescentes experimentan, reflexionando sobre ellas, identificando aquellas que les permite dar respuestas y conductas resolutivas.
Las habilidades que deben adquirir nuestros hijos están referidas a una comunicación horizontal con todas las personas de su entorno familiar, educativo y social, lograr la empatía, asertividad, la resolución pacífica de conflictos, el manejo adecuado de emociones a través del autocontrol, buena toma de decisiones siendo proactivos.
Para que esto suceda, será necesario el desarrollar el arte de escuchar para comprender y no para responder, solicitar ayuda cuando la necesiten, respetar su turno, hablar con firmeza, debatir con altura, saber formular preguntas, ser solidario y ofrecer ayuda, compartir, entre otras.
Al desarrollar las habilidades sociales en nuestros hijos e hijas seremos testigos como disminuye el comportamiento agresivo y en algunos casos violentos en los diferentes entornos donde interactúan nuestros hijos, hogar, familia, escuela, sociedad, generando relaciones sociales sanas, agradables, que les brinda sosiego y seguridad tanto a padres como adolescentes. Recordemos que nuestros hijos más aprenden de lo que ven, antes que de lo que escuchan. Recuerden es su decisión ser felices.
Francisco Herrera Burgos
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