Parecería que aceptar el cargo de gobernador en el momento político actual es cuestión de valientes. Por eso demoró 72 días encontrar al representante del Ejecutivo para Loja. Y un martes 13, asume el despacho el Lic. Fredy Bravo Bravo como gobernador de la provincia y vocero del “Gobierno del encuentro”.
La misión y gestión que le espera no es tan fácil. Por ventaja como buen lojano sabe los problemas que nos aqueja y las prioridades, como la vialidad. Hoy mismo el MTOP tiene a la vialidad de Loja como si estuviera padeciendo la “viruela del mono”. Lo comprobó el vicepresidente Alfredo Borrero en su viaje de Cuenca a Loja. Las calamidades de la vía provocaron un enérgico mensaje al Ministro de carreteras, exigiéndole la atención urgente de esta vía. ¿Y las demás, incluida la vía lateral de paso? ¿Cuándo?
El problema vial de Loja es añejo, endémico, que nos tiene a los lojanos con la lengua mordida de tanto pedir lo mismo y lo mismo. Y nunca superamos. Loja sin una hoja de ruta del gobierno central por lo menos en vialidad, seguirá como siempre en el olvido y los lojanos sin saber a quién recurrir, porque como dice el dicho “A los pendejos ni Dios los quiere ayudar”.
A la nueva autoridad debe preocuparle también temas políticos. La credibilidad del presidente Guillermo Lasso, que rueda hacia abajo. La consulta popular, cuyas quejas y disparejas viene de los que la rabia les burbujea, como el Iza y el Correa, quienes están poniendo velas a Santo Tomás que no se la apruebe jamás. La situación política de CREO en Loja, sin candidatos a las seccionales y con ganas de desaparecer porque “Al mal circo le crecen los enanos” como dice el refrán o “cada sendero tiene su atolladero”.
En todo caso ¡Ya tenemos gobernador! Esperemos que no sea la simple designación de otra y otra autoridad. Que su representatividad sea beneficiosa para Loja. Le auguramos éxito en su gestión.
Adolfo Coronel Illescas