Para siempre

Fuimos  un grupo de muchachos que acumulamos años de la noche a la mañana y en carrera de obstáculos vamos llegando a la meta. Algunos más rápidos ya alcanzaron, otros, todavía a cruz a cuestas llevamos penas y alegrías, sabiendo que el silencio llenará de pronto una mañana cualquiera.

Primero fue Iván, que en raudo vuelo se elevó al infinito, luego un apacible Eduardo que apuró tempranamente sus pasos. A Pepito Fajardo se le durmió su corazón calladamente, como también, al recordado Cabecita Ortega. El eterno Pavito también se inmortalizó cuando nadie lo esperábamos. Todos gozan la presencia de nuestra Madre Dolorosa del Colegio en el reino de su hijo Jesús.

Somos agua que nos evaporamos por el sol o por el tiempo, dejamos huellas en los nidos que formamos y paso a paso nos alejamos con la tarde que llega. Nuestra hermandad bajo el manto de la Dolorosa en aquellos tiempos de juventud trasciende la edad del cabello cano y cada año como romería infaltable llegamos al abrazo fuerte del amigo sincero, del compañero de siempre.

¡Cómo pasa el tiempo!

No decimos adiós al cariño, lo decimos a nuestra presencia que por medio siglo nos hemos profesado los compañeros de la mejor promoción. Promoción Borja 69 Cuenca.

Adiós Marcelo, viviremos un tiempo más los recuerdos y en aras del honor seguiremos despidiéndonos cuando llegue el momento y quienquiera que fuera el último, será recibido con honores por los ya adelantados.

Un abrazo hermano, así de fuerte como fue el último, tiempo atrás.

Jaime Vinicio Meneses Aguirre

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