¿Por qué hablamos de mujeres?

Cuando analizamos la situación de las mujeres seguimos encontramos desigualdades, que van desde los roles de cuidado hasta los espacios de toma de decisiones de participación política.

Las mujeres nacimos con una deuda debajo del brazo, una deuda con nosotras mismas, que a lo largo de la vida hemos experimentado limitaciones bajo un techo de cristal que parte desde una dependencia económica como también sentimental, las relaciones de poder han ido tomando fuerza y este círculo se ha convertido como parte socio estratégico para nuestra dominación de nuestra existencia.

Las grandes transformaciones estructurales se manifiestan a través de las articulaciones que se dan entre el Estado, la Sociedad y el territorio.

Sin embargo, esto apenas es el comienzo, continuamos en la lucha, vigilancia y la defensoría de nuestros derechos por quienes estuvieron, están y estarán.

En gratificante reconocer que en estos últimos tiempos hemos logrado porcentajes significativos de participación de las mujeres en los espacios públicos.  Seguimos caminando, creyendo y construyendo liderazgos sólidos y sororos, que permite ser una puerta abierta a las grandes transformaciones, una sinergia que contribuye al desarrollo de nuestro propio territorio.

¡Sin mujeres, no hay democracia!

Zoe L. Rivera M.

zoelisbeth@outlook.com

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