¿Malos por naturaleza?

La violencia siempre ha estado presente en la historia. Noticias de este tipo desbordan redes sociales y medios de comunicación, y las razones son tan variadas como numerosos los casos, pero ¿a qué se debe tanta violencia, será que la raza humana es mala por naturaleza?

Rousseau propone a un ser humano bueno por naturaleza, o también llamado “inocente”, el cual es corrompido por las desigualdades implantadas en la sociedad. Hobbes, por otro lado, propone al hombre como el lobo del hombre, y al gobierno como la figura capaz de resolver los problemas entre los ciudadanos de un estado.

El debate sigue vigente, sin embargo, lo ideal sería separar la violencia, al menos de momento, en dos, según su origen: una violencia delincuencial que se origina por desigualdades sociales; y, la violencia que amenaza nuestras creencias, y requiere un análisis más profundo. Según Ernest Becker, tenemos una vida biológica (la vida corporal o física), y una vida simbólica, que se refiere a todo lo que creemos y que da sentido y forma a nuestra existencia. Esta parte simbólica va desde la cultura, la región, hasta incluso nuestra posición política o equipo de fútbol. Cuando otras ideas amenazan nuestras creencias, se desata una violencia que busca salvaguardar la vida misma, al menos la vida simbólica.

Entonces, ¿estamos condenados a la violencia? Por un lado, mientras las desigualdades sociales se mantengan y crezcan, la violencia por delincuencia no se acabará; por otro lado, mientras creamos que tenemos el monopolio de la verdad y la razón, la violencia tampoco acabará. Aceptar otros pensamientos, abolir el fanatismo y a los mesías que dividen y odian, son apenas los primeros pasos para una verdadera paz.

Juan Andrés Bravo Villacís

@JabravoV

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