Tiempo de construir

Cada vez que sale el sol renace la esperanza, se fortalece la fe y el deseo de cambio verdadero; cada gota de rocío que cubre nuestros campos, es la sabia fecunda que hará florecer nuestra siembra, nuestra vida nueva; cada vez que nace un niño… se enciende la luz de la esperanza verdadera.

Cuando florezcan los campos volverán las ilusiones y los sueños truncados, cantarán los pájaros y volarán las aves por el cielo primaveral; cuando renazcan las flores se perfumarán los huertos, se agitarán los vientos anunciando la ventura, y entonarán los niños una canción de triunfo y libertad.

Este es el sueño, esta es la esperanza, es la quimera que nace de un pueblo sumido en la pobreza; del padre de familia que busca la luz para orientar su descendencia; del joven desorientado que deambula en soledad por las tinieblas del mal; esta es la realidad que hoy debemos cambiar.

No hay tiempo para el analfabetismo político, no hay espacio en el cementerio para enterrar al niño que no disfrutó de la luz del sol; no hay Ley que sancione la corrupción que nos agobia. No hay tiempo ni espació para dejar de vivir y morir en la ignominia.

Hoy tenemos la vida para construir, para amar, para volver a soñar en un pueblo unido y libertario. Hay tiempo para revivir, para forjar el camino de nuestra propia redención; hay tiempo para triunfar. Vamos a construir nuestra esperanza, que un futuro luminoso nos espera… más allá del olvido y de los años; para que así suceda, les deseamos: … buen viento… y buena mar.

Lenin Paladines Salvador                  

leninbpaladines@hotmail.com

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